Una vez que Diego Alejandro llegó a un país de Sudamérica, es recibido normalmente, como turista, solo que al intentar trabajar en lo que hasta ahora ha hecho, se le hizo inicialmente muy difícil. Diego, llegó hospedandose primero en la casa de un amigo que desde hace años vivía, en este país, siendo natural de la misma isla que él, ahí estuvo aproximadamente una semana, buscando empleo, en restaurantes, pero que precisamente por no tener documentos que lo acredita como residente del mismo, fue rechazado. Él no quería ser una carga para nadie, por lo que le tocó trabajar en la economía informal, algo que él nunca había hecho, para abrirse o salir de la casa de su amigo. Al principio alquiló una habitación donde no tenía ni donde dormir, por lo que su misma ropa le servía de soporte para

