Una vez en la isla, los padres de Diego Alejandro, buscan comunicarse con Alejandra y lo logran a través de Román, el hijo de su amigo. El habló con Alejandra para que los reciba, ella más tranquila y recordando que Diego siempre la quiso como una hija, él fue su confidente y amigo, le respondió que sí, que los recibiría este sábado, si pueden venir, porque entre semana se le hacía muy difícil por el trabajo, ya que en los dos Institutos donde prestaba servicio ejercía cargo de Dirección. Román llama a Diego y le informa la respuesta de su hermana. Este, emocionado, decide ir pero con su mujer y sus hijas quienes también querían conocer la hija de Alejandra. Ese sábado, Ale decide no ponerse a trabajar con nada en el apartamento, para dedicárselo a Diego y a Carmen y poderlos atender como

