—No realmente, o sea he tenido romances pequeños en la escuela, esos que duran días, pero jamás he sufrido por un chico… mis amigas sí, y mucho, pero yo jamás he tenido la suerte de enamorarme…
—¿Y quisieras? —le pregunta Daria.
—De hecho estoy saliendo con un chico…
—¿¡Qué?! —la mira ella sonriente, no tenía ni idea, se sienta a su lado para saber más. Para Daria, una historia de amor, es mejor que cualquier conversación.
—Ya empezarás a hablar de tu noviecito —rueda los ojos Stephan y se pone de pie, para comer un poco más de quiche y asistir a su hermano. A él las historias de amor no le gustan tanto, casi siempre terminan mal, y al ser cupido prefiere no involucrarse, como ya le han recomendado, sobre todo con Mia.
—¿Celoso? —bromea Daria recibiendo una mirada fulminante por parte de Stephan. —¿Desde cuando sales con él? —se dirige a Mia nuevamente.
—Pues trabajamos juntos, somos amigos desde hace ya bastante tiempo, pero recién hace un par de días surgió todo esto, recién estamos comenzando… Pero a mi me ha atraído desde siempre, solo que él no lo sabe…
—Que lindos, espero duren mucho tiempo —le regala una sonrisa Daria metiéndose el último bocado del quiche —Vaya que cocinas delicioso.