-¿Esto es algún tipo de prueba? -preguntó Sam luego de aquel largo silencio, Hamal negó con la cabeza- ¿Entonces qué es todo esto?
-Es la verdad Sam -respondió el sabio- dices que no quieres perder más tiempo, pues bueno, ve a equiparte, vayan a equiparse, lo que necesiten, no se preocupen por lo que vayan a tomar, si necesitan alguna cosa más solo díganme.
-Pues ya que lo mencionas -comentó Lili- necesitamos un poco de energía divina para nuestro barco, la poca que nos dio Urania está a punto de acabarse y no lograremos llegar mucho más lejos.
-De acuerdo -dijo Hamal mientras se ponía en pie dirigiéndose a la salida de la mansión- Sam, sé que en este momento dudas de mí, y lo entiendo, imagino que tendrías otras expectativas para encontrarte con el primer sabio, así que dime ¿Cómo puedo probarte que soy sincero contigo? -Hamal salió de la casa y Sam tuvo que salir detrás de él para poder darle respuesta a esa pregunta que le hacía.
Sam salió de la mansión, el sabio estaba parado a su lado, las dos chicas se habían quedado dentro y no podían escuchar claramente lo que estaban hablando.
-¿Qué tan peligrosos son los demás? -preguntó Sam- dices que no todos estuvieron de acuerdo, y sí ganó la mayoría no deben ser más de tres los que estuvieron en contra de esa decisión, ya contigo tenemos uno de los que está en contra, y debemos descubrir a los demás. Si todo es como dices y no es solo una trampa para hacernos pensar más cosas de aquí en adelante, responde ¿Qué tan peligrosos son? En especial, hay unos cuantos en los que quisiera que enfatizaras, como ya viste nuestras marcas, Virgo, Leo y Escorpio; también me vendría bien saber de Tauro, después de todo es tu vecino más próximo.
-Sam -comenzó el otro- déjame decirte que diste en el clavo, fuimos tres los que nos negamos, como ya les dije no puedo revelar quienes son los otros dos. En cuanto a la información que solicitas, pues bien, aquí te va -Hamal miró fijamente a los ojos de Sam y sin apartar un segundo la mirada continuó hablando- Alcyon no es lo que aparenta, se ve grande y fuerte, sin embargo es torpe para la batalla, sin embargo con las palabras es tan peligroso como un toro, sus palabras son como cornadas a la mente, puede retorcer la mente de las demás personas con gran facilidad, además de ocasionar daño físico sin siquiera poner un dedo encima de quien lo reta; que no te convenza su actitud amigable, debes tener cuidado con él. Con Marco es todo lo contrario, su sabiduría en campos de batalla lo han hecho un gladiador imbatible, ninguno de nosotros ha sido capaz de vencerlo en una batalla a mano limpia; su debilidad radica en la defensa de sus palabras, no es tan hábil al expresarse por lo mismo no recurre mucho a esa opción, no esperes tenerla fácil si quieres "charlar con él" -Sam mantenía la mirada tan fija como podía, los ojos comenzaban a escocerle- Juan es uno de los guías espirituales más fuertes de todos, ni físico, ni mental; al entrar en el campo del subconsciente, él manda la jugada, así que debes tener la certeza de que tu subconsciente y el de ellas esté en paz con todo lo demás, sino, será complicado pasar por Virgo. -eso último podría ser un problema, pensó Sam teniendo en cuenta los últimos días- Ahora, en el caso de Sargas, es algo más complicado, es la más peligrosa de todos para ser honesto, da miedo su obsesión por la perfección de las cosas, quizá eso pueda darte una idea de algo.
-agradezco toda esta información Hamal -indicó Sam aún con la mirada fija en el otro- es de gran ayuda.
-Espero que después de eso puedas confiar un poco más en mí -apartó ahora la mirada- sea así o no, no tienen mucho tiempo, ve por ellas, vayan a la forma y saquen las cosas, yo iré a llenar sus reservas de energía.
Sam ingresó nuevamente a la sala donde estaban antes y llamó a las chicas para que hicieran como Hamal había dicho.
-¿Es de confiar? -preguntó Lili más desconfiada que Sam.
-Bueno, teniendo en cuenta que fuiste tú la que le pediste el favor de la energía divina es curioso que justo ahora preguntes eso -indicó Sam- pero sí, podemos confiar en él, ni una sola de sus palabras es falsa, todo lo que dice es verdadero.
-Está bien, vayamos por las armaduras entonces -dijo Lili animada- que curioso que precisamente el primero de todos ellos tuviera una herrería y que estuviera dispuesto a ayudarnos tan fácilmente.
-¿Entendiste la referencia? -preguntó Sam a su amiga y esta negó con la cabeza- Como sea, ya pasó, ahora debemos apresurarnos, Tauro es un rival potente y el tiempo cada vez juega más en nuestra contra.
Fueron a la herrería y una vez allí Sam y Lili tenían claro lo que buscaban, una espada para él, un arco para ella; además de unas armaduras básicas que cubrían los puntos más vitales. Por otro lado estaba Iris que no sabía que buscar, rebuscó en los mismo sitios de armaduras que Lili buscando algo que le pudiera servir hasta encontrar la indicada para ella; en cuanto al arma no logró atreverse por alguna, no tenía experiencia manejando ningún arma.
-Lili ¿podrías ayudarme? -Iris llamó a la otra chica esperando que le pudiera aconsejar sobre el arma que debía utilizar.
-Bueno, podrías intentar por la vieja confiable -le indicó la chica- usa una espada pequeña. eso te servirá para el combate cuerpo a cuerpo y puedes llevar también algunos cuchillos arrojadizos para defenderte a larga distancia.
Iris hizo caso y se cargó con una docena de arrojadizos y un par de espadas pequeñas.
Al salir de la herrería se encontrarían con su embarcación con algunas modificaciones, los dibujos que tenía antes ahora eran incrustaciones en piedras preciosas y su tamaño había aumentado, de esta manera tendrían más espacio para cada uno de los que iba abordo.
-Me tomé el atrevimiento de organizar algunas cosas de su barco -dijo Hamal que ahora llevaba puesto un traje de obrero, luego con un chasquido de sus dedos volvió a vestir su atuendo inicial- tiene la energía al máximo, debe bastarles para hacer como mínimo dos viajes, a menos que quieran aumentar su velocidad de movimiento y eso gasta más rápido la energía.
-Hamal -reconoció Sam tendiéndole la mano como despedida- nuevamente agradezco lo que has hecho y sobre todo por aportar tu granito de fuerza parar que la esperanza de la humanidad no se vaya a perder tan pronto.
-Siempre es un placer hacerlo, no lo olviden -añadió el sabio- los seres divinos o celestiales estamos en favor del hombre, al menos esa fue la idea original, pero como ya sabemos que tantas cosas han cambiado desde ese momento hasta ahora. Como sea, el servicio de un celestial es por el humano y mientras sea para el cumplimiento de ese fin yo les ayudaré con lo que más pueda.
-Gracias -dijo Iris apenada y subió de un brinco al barco al igual que Lili que no dijo nada más como despedida- Lili no seas grosera, al menos dale las gracias.
-Está bien -respondió Lili de mala manera- gracias por todo.
-Espero que esa actitud cambie con los demás, no todo son tan pacientes como yo -le dijo Hamal con la mirada inquisidora con la que los había mirado al inicio.
-Lo tendremos en cuenta -comenzó Sam su despedida con Hamal mientras abordaba- nos veremos de nuevo más adelante, necesitaremos de tu ayuda después.