El más cercano a las deidades

2000 Palabras
Entraron en el terreno de Virgo, Sam se sentía satisfecho con su trabajo, no sabía que pasaría si dejaba de estar en ese estado así que lo mantuvo hasta que el barco encalló. En el lugar donde el barco los estaba esperando la figura de un hombre cercano a los treinta años, su tez morena, su cabello largo hasta media espalda, la mitad de su cabello era un color plateado mientras que el resto era castaño oscuro; sus ojos eran del mismo tono de su cabello, era casi igual de alto que Sam, unos centímetros más alto; su cuerpo era delgado, casi sin musculo, tampoco tenía algún rastro de vello facial o corporal; iba vestido con una túnica beige que lo cubría desde las rodillas, tapando todo el tronco y en las mangas dejaba ver sus dos brazos completos, tenía la mano derecha llena de tatuajes de unas runas desconocidas para los muchachos, una cruz en un lugar cerca del codo, detrás suyo venía un gran lobo con el pelaje rojizo. -Sean bienvenidos a esta casa -la voz de Juan sonaba dentro de cada uno de ellos, en sus cabezas, él tenía los ojos abiertos y los veía mientras descendían del barco, pero sus labios parecían estar sellados- No se asusten si me escuchan hablando así, he logrado tal nivel de armonía en mi ser que ya no me hace falta usar mis sentido corporales para realizar ciertas prácticas. -¿Es por eso que dicen que eres el más cercano a las divinidades? -preguntó Lili alzando la voz, rompiendo el silencio del lugar; el silencio era tal que incluso se lograba escuchar el eco de su voz por todo el lugar- si esto va a ser así, será muy molesto mantener una conversación convencional -agregó en un tono más bajo para no generar otra ola de eco. -No me gusta ese titulo para ser honesto -respondió el guardián de Virgo- si me lo preguntas a mí, no hay ser más cercano a la divinidad como el ser humano; lastimosamente, los mismos humanos con sus acciones han decidido cederle ese lugar a cualquier cosa o persona que parezca ser superior a ellos y a quienes le tengan cierto grado de aprecio. -En base a eso que dices resulta complicado identificar tu posición frente al juicio emitido contra la humanidad -Sam lograba comunicarse con el guardián de la misma manera que él lo hacía- teniendo en cuenta que ves a los humanos como lo más cercano a las divinidades diría que estás a favor de su vida; pero como dices que han negado esa divinidad también se podría decir que estás a favor de su destrucción. -Un digno portador de la marca de Virgo -declaró Juan- capaz de tener siempre más de una posibilidad para cada cuestión en base a los argumentos presentados. -Tampoco era tan difícil tener esa respuesta -dijo Iris en voz baja- no es que hubiera hecho un gran descubrimiento. -Mi querida muchacha -señaló Juan hablando con Iris- dime, si es así como dices ¿Por qué fuiste tú la primera en proponer ese resultado? De haber sido tan fácil una mente como la tuya de seguro lo hubiera logrado, después de todo, en la especie humana las mujeres tienen una capacidad mayor que la de los hombres en cuanto a razonamiento se trata. Aún así, ninguna de ustedes dos fue capaz de sacar esa respuesta -la expresión en el rostro de ambas muchachas fue una combinación de enojo contra él y decepción consigo mismas. -Chicas, por favor, intenten mantener la calma, no podré mantener el aura sobre todos si sus sentimientos se intensifican tanto -Sam sintió un desequilibrio en el control del aura. -Sam, descuida, puedes liberarlas -declaró Juan- ellas lograron pasar gracias a tu ayuda, ahora deben ganarse el permanecer en este lugar, de lo contrario deberán salir de inmediato y no podrán seguir adelante. Por favor, recoge tu aura, que solo te envuelva a ti -Sam no hacía caso, seguía cubriendo a las chicas, frunció un poco su ceño, le molestaba que él fuera así de cruel con ellas, pero supuso que así era la actitud del guardián- Sam, si no lo haces tú tendré que hacerlo por la fuerza. -Lo siento, pero no puedo hacerlo -repuso el muchacho, ambas chicas lo miraron confundidas- ellas no lograrán hacerlo, sé que tienen un gran caos en su interior y que todo su ser está en guerra consigo mismo, no podría dejar que les pase algo solo porque no pueden lograr esa paz interior y menos en un punto tan crucial de nuestra misión. -parece que no me has entendido, si no son capaces de hacerlo no podrán seguir avanzando -volvió a decir Juan- no es porque no quiera dejarlas pasar, porque de hecho, respondiendo a tu primera inquietud, sí estoy del lado de la humanidad; pero de aquí en adelante solo encontrarán a otro guardián que les ayudará, los demás son sin duda peores a los que han enfrentado hasta ahora, y yo no soy de los que pretende meterles miedo o darles vanas ilusiones con respecto a los enfrentamientos que siguen adelante, esta es la verdad. Ahora ellas deben enfrentarse a su verdad, así podrán enfrentarse con tranquilidad a los demás. -Sam -Lili estaba ya un poco molesta de que estuvieran hablando de ella como alguien débil e incapaz de hacer algo así- si de verdad confías en mí déjame hacer esto. Probaré que soy capaz de lo que sea. -Yo igual -se unió Iris en un arrebato de valentía- no puedo estar siempre a la sombra de ustedes esperando que se enfrenten a los mayores peligros por defenderme, lo de Tauro no cuenta, luego de eso tuvimos enfrentamientos más complicados de verdad y si él dice que vendrán peores no quiero ser un estorbo para nadie. -Bueno, Sam parece que ellas ya tomaron su decisión -declaró Juan- ahora hazlo. Sam inhaló con fuerza haciendo que el aura se recortará y solamente lo rodeara a él, de tal forma que las dos chicas quedaron desprotegidas ante el silencio, el vacío absoluto de la constelación de Virgo. Lili aguantó un par de segundos y luego cayó mareada por el vértigo que le generó la sensación de aquel lugar; Iris parecía no verse tan afectada como Lili pero igualmente se descompensó su cuerpo al interactuar con aquel espacio, Sam quiso arrojarse en su ayuda pero Juan se lo impidió, lo tomó por una de sus manos y lo llevó al interior de la biblioteca; su fuerza era superior a la de Sam por lo cual no había margen para combatir en ese campo; algunos decían que Juan no tenía casi fuerza física por su complexión delgada, sin embargo su fuerza no dependía de su apariencia o su figura; al estar tan conectado consigo mismo era capaz de sacar una fuerza comparada a la de diez hombres. Mientras ellos dos se dirigían a la biblioteca, ambas chicas parecían luchar por sus vidas en aquel lugar. -¿Las dejarás morir? -preguntó Sam un poco molesto- No se supone que estás del lado de la humanidad? ¿Por qué eres tan cruel con las personas entonces? -No confundas las cosas Sam -señaló el sabio- si bien afirmo estar del lado de la humanidad, no puedo permitir que su especie sea impura y si bien ellas no son completamente humanas, pues en su cuerpo corre un poco de sangre divina, son representantes de la humanidad ante lo divino y su ser no está purificado, deben ser dignas de estar aquí para que puedas ser justas representantes de la r**a humana. -Hablas mucho de justicia y dignidad -indicó Sam- imaginaba que ese sería el discurso del guardián de Libra no el tuyo. -¿Qué tiene eso de malo? -preguntó el sabio- ¿Acaso no es la justicia una de las principales razones de tu lucha? ¿No vas en busca de la dignidad que la humanidad ha perdido y quieres que les sea de vuelta? Y tú eres de Virgo, tampoco deberías preocuparte por eso ¿Será tal vez que el conocimiento debe ser catalogado según los estándares de un signo lo demuestre en su simbología? Según esa lógica ¿Cuál sería el campo de nuestra concentración? ¿La mujer, la pureza, la virginidad? Pues, en parte es cierto que la dignidad hace un poco parte de estas categorías, pero no por completo; en tal caso los sabios que representan algún animal deberían hacer apología completa a esos animales y tanto tú como yo sabemos que no todos ellos lo hacen. -¿Sabes algo? -interrumpió Sam el monologo que Juan se estaba montando- hablas demasiado para ser un sabio, ya puedo imaginar el porque tienes los labios como sellados. -Creí que ya lo había descifrado en todos los sabios anteriores -declaró Juan con una mirada que demostraba un poco de superioridad. -¿Qué quieres decir? -Preguntó Sam con notoria curiosidad y se fue acercando cada vez más al sabio- ¿De qué estás hablando sobre los demás sabios? -¿No te parece extraña la manera en que cada uno de ellos resulta tan en demostrar su afinidad por su posición en cuanto al tema que defendían? -le preguntó él de regreso. -¿A qué te refieres? -Se miraron fijamente por un corto periodo de tiempo y Sam lo comprendió. Cada uno de los sabios anteriores quería dejar bien claro y marcado su punto, aquello que realmente defendían como fuente de su conocimiento o la razón por la cual apoyaban con tanto ahínco la destrucción de la humanidad, la vida, los animales, la verdad, la naturaleza, el orgullo, el egoísmo- Ahora entiendo esa parte, dices entonces que, cada uno de ellos tomaban esa actitud para demostrar que realmente eran sabios pero que todo es una estafa ¿Es eso? -No por completo -declaró Juan- deja te lo explico, tú crees que todos nosotros somos escogidos por una afinidad positiva con ese factor que defendemos ¿No es así? -Sam afirmó con la cabeza- pues te equivocas en eso, salvo por dos de nosotros, tu servidor y el joven Hamal, todos están más bien pagando una condena -la expresión de Sam se enturbió de la incredulidad- no es un castigo como tal, decimos que es condena porque es la manera en la que pueden purificar por completo sus culpas, ya que al inicio de sus vidas se desvivieron en el estudio y destrucción de aquello que a día de hoy defienden. -¿Por qué dices que en tu caso es diferente? -preguntó Sam- ¿Qué hay de especial en sus casos? -Yo no he sido mucho de ser absolutista, entonces siempre he tenido el don de la duda por lo que todo lo debato, todo lo pongo a discusión y estoy dispuesto a ver las diferentes pasividades de un mismo tema, así como tú. Por si te lo preguntas entonces, mi mayor culpa ha sido la de ser especialmente hablador, por eso tengo la boca cocida y en el caso de Hamal, resulta que todo signo tiene dos versiones, este muchacho representa la bondad de su signo, por eso también estuvo a favor de salvar a ala humanidad, su antecesor cumplió con su purificación. Siendo sincero, las nuevas generaciones de cada signo son mucho más sabias y bondadosas que nosotros, solo hace falta verlos a ustedes tres en acción para darse cuenta de esas cosas. Lili es una leona más noble y fuerte de lo que ha sido Marco; Iris más punzante de lo que ha sido Sargas sin ser tan violenta y tú un verdadero guardián del silencio, un verdadero artista del conocimiento. Te conozco más de lo que te imaginas. -Supongo que por eso tienes ese titulo que tanto odias -soltó Sam- tu conocimiento se iguala al de Él.
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