Con rumbo a Leo

2000 Palabras
-Tú me das lastima a mí muchacho -declaró la guardiana de Cáncer cayendo rendida a los pies de Sam, Lili parada a su lado previendo algún posible ataque por sorpresa- se supone que eres el portador de la esperanza pero tú mismo no tienes esperanza. Eso es patético. -¿Eso crees? -cuestionó el querubín con una expresión de suficiencia en su rostro- Bueno, de seguro en mi forma humana tenga dudas, la condición humana es fantástica, no quiere perder la esperanza pero a veces parece que la ha perdido por completo, sin embargo, Raven, déjame decirte algo más: mientras tenga vida en mí no habrá nada ni nadie que pueda hacerme perder la esperanza. -¿Por qué estás tan seguro de eso? -preguntó Raven indignada ante la actitud de Sam- Algún día le llegará la muerte a ese cuerpo mortal y no quedará huella tuya entre los hombres; la luz de esa esperanza desaparecerá de la faz de la tierra. -Bueno, tienes un buen punto -concedió Sam- mi cuerpo algún día pasará a ser parte de la tierra de la que un día nací, pero eso no significará el fin de la esperanza, viviré en la tierra que las personas pisen, algún día viajaré en el aire y cada que alguien respire entraré en su ser, habitaré en cada uno de ellos; además, llegaré al paraíso como un celestial por lo cual, aquel humano que sienta que ha perdido la esperanza me podrá invocar con mayor facilidad y acudiré en su ayuda con prontitud. -Si que has pensado en todo querubín -admitió la guardiana derrotada, aquello dibujo una sonrisa en el rostro de Lili e Iris, pero Sam la seguía observando con la misma seriedad- lastimosamente no harás que cambie de opinión con respecto a lo que diré en el juicio. dices que hablo desde mis sentimientos pero no desde la razón, pues que así sea, mi ser me indica que es la decisión correcta y la mantendré hasta el final. -¿Hay alguien más obstinado que tú entre los demás guardianes? -preguntó Iris harta de la actitud de Raven. -Créeme niña, encontrarás unos cuantos peores que yo -respondió la guardiana- por cierto -hizo un movimiento de sus dedos y desapareció el hechizo que hacía que Iris respirara con tranquilidad en aquel lugar. -Gracias por la ayuda -soltó la chica de mala manera. -No tienes porque agradecer -dijo la guardiana poniéndose de pie y recuperando la compostura que tuvo al inicio del encuentro- si no tienen nada más que decir deben irse, Cáncer no es el lugar para ustedes, perturban la paz para los que aquí descansan. -Supongo que como no contaremos con tu apoyo -declaró Lili- tampoco nos ayudarás con un poco de tu energía para poder llegar a Leo. -En lo absoluto -respondió la bruja- ustedes llegaron aquí, busquen la manera de irse -decía mientras se desvanecía en el aire tal como apareció. -¿Ahora que haremos? -preguntó Iris ahogándose de nuevo por el olor. -Yo me encargó -contestó Sam- vámonos ahora. Regresaron al barco y una vez a bordo Sam tomó el puesto del capitán, desde allí comenzó a descargar todo el poder que tenía en ese momento acumulado, Lili estaba a su lado por precaución, nunca habían hecho algo así con el poder de Sam así que estuvo a su lado todo el tiempo para evitar cualquier contra tiempo; en la medida que el querubín drenaba toda su esencia divina en el barco su luminosidad mermaba, el tamaño de su cuerpo volvía a la normalidad, sus alas se replegaron una a una y toda esa presencia majestuosa pasó a ser parte del barco que había retomado la energía para zarpar rumbo a la quinta constelación. Cuando estuvo terminado su trabajo Sam cayó desmayado sosteniéndose del timón para no caer del todo. Lili lo tomó en sus manos y con la ayuda de Iris lo llevaron a su recamara, lo acostaron en su cama y lo dejaron descansar un poco. -Eso fue sorprendente -confesó Iris cuando estuvieron fuera de la habitación- nunca me imagine que sería capaz de algo así. -Sam es una caja de sorpresas -declaró Lili cerrando la puerta del cuarto de Sam- a veces me sorprende ciertas cosas que puede hacer, en otras me da miedo lo que puede llegar a hacer, así como es un ángel, también tiene un poco de demonio, no olvides que parte de su familia es de sangre infernal -Iris estaba asombrada ante esas palabras, si bien lo sabía, no creía que Sam tuviera esa misma sangre en sus venas, después de todo tenía uno de los rangos más altos entre la jerarquía angelical- que su forma de querubín no te deslumbre, puede tener una forma de demonio que en ocasiones parece tener más poder que esta, solo que para activar esa fuerza necesita el poder de siete de sus hermanos; afortunadamente para la humanidad solo tuvieron que hacer eso una vez, y espero que no sea necesaria una segunda -Lili parecía tener un mal recuerdo de un pasado más oscuro para ellos. -Ya entiendo -dijo Iris frenando el relato de Lili, le puso su mano derecha en el hombro de ella y le regaló una sonrisa- no es necesario que me cuentes su pasado si no quieres, ahora tenemos otras preocupaciones -concluyó mientras quitaba su mano y desaparecía la sonrisa- debemos pensar que hacer si Sam no logra despertar a tiempo para cuando lleguemos a Leo, a lo mejor puedas tener un poco de ventaja ya que es tu constelación y según lo que dijo Urania, eso puede jugar un poco a nuestro favor. -No sabemos si eso vaya a ser así -sentenció Lili con mirada seria- es el primer encuentro que tendremos con el guardián de nuestra propia constelación y de verdad que no estoy lista para eso, puede ser un paso fácil o una batalla a muerte; recuerda que el sabio de de Leo es un gran guerrero, emperador de los ejércitos seguramente ya que también es un rey. Aunque tenga afinidad con su signo no creo que vaya a permitir que pasemos como si nada, quizá ponga a prueba mi fortaleza como muestra de ser una digna portadora de la marca de su constelación, a parte de eso no sabemos cual es su posición de cara al juicio, así que eso también es una pieza que esté en tonos grises para nosotros. -¿No te parece un poco curioso? -preguntó Iris al escuchar todo el postulado de Lili que la miró curiosa- Dicen que el guardián de Leo es el más impulsivo de todo e imagino que por ende todos los nacidos bajo su estrella tendrán ese mismo adjetivo entre los que puedan describirlos, cosa que en lo que he conocido de ti concuerda a la perfección en algunos casos, sin animo de ofender- Lili sonrió pícaramente- es curioso que a pesar de eso, sean capaces de ser tan analíticos y puedan diseñar estrategias de ataque tan efectivas; has descrito casi a la perfección los pormenores de nuestro posible enfrentamiento con el sabio de Leo e imagino que tienes preparado algún plan. -Ahora que lo mencionas sí es un poco curioso -respondió Lili- y estás en lo correcto, he diseñado un pequeño plan de lo que podría ser nuestro enfrentamiento con este sabio si es que Sam no despierta a tiempo y, aunque lo hiciera, estaría demasiado exhausto para enfrentarse a alguien en una batalla. Mientras Lili le explicaba a Iris su plan, en el cementerio de Raven el sabio de Aries hacía otra de sus apariciones para informar a su compañera que la estaban esperando en el tribunal del juicio final, su visita a dicho lugar fue rápida y sin mucho detalle, al parecer Hamal y la bruja de Cáncer no se llevaban muy bien, cuando regresó a su cuerpo estaba acompañado de Alcyon junto a los dos sabios de Géminis. -De verdad -dijo Hamal- jamás me acostumbraré a la sensación de estar en la casa de Raven, incluso a través de mi proyección espiritual puedo sentir todo ese ambiente, me hiela hasta los huesos. -No te preocupes amigo -confesó el de Tauro- me pasa igual. -A mí me parece un lugar muy agradable -declaró Deimo- tiene un ambiente abrigador y ella es una buena compañía. -Tú mientras puedas llevar la contraria estás complacido -riñó Fobo con su hermano- tampoco es que te agrade mucho estar con ella. -Bueno -volvió a hablar Deimo- si lo comparo con la compañía de los otros, Raven es mucho más interesante que algunos, sin ofender chicos -el de Aries y el de Tauro miraron acusativamente al sabio de Geminis quien les respondió con una sonrisa. -Ya veremos que tan contento estará cuando llegue -concluyó Hamal y la sonrisa del otro desapareció haciendo que los demás que estaban allí comenzaran a reír. De regreso al barco de los viajeros del zodiaco, Sam, en su cama soñaba; se revolcaba de un lado a otro había comenzado a sudar frío, más que un sueño parecía una pesadilla. Todo le daba vueltas, parecía estar cayendo al vacío, no había nadie ni nada a su lado, lo único que podía ver era una luz dorada arriba suyo, un disco de luz que tenía trece marcas a su alrededor; fue capaz de reconocer doce de esas trece marcas, correspondían a los doce sabios que conocía, pero el tercero se veía como una marca borrosa y no lograba descifrar que era o a quien hacía referencia; lo único que él hacía era caer, de un momento a otro todas las estrellas comenzaron a pasar por su lado, una lluvia de astros se precipito a los alrededores de Sam, incluso parecían caer a través de su cuerpo. -¿¡Qué está pasando!? -gritaba el muchacho, pero no era capaz de escuchar su propia voz- ¿¡Alguien está ahí!? ¿¡Alguien que me ayude!? -¡Sam! -escuchaba que alguien gritaba en la distancia, era esa voz que había comenzado a escuchar últimamente- ¡No te dejes caer! -lo oía muy a lo lejos, cada vez más lejos de él- ¡Resiste un poco más! ¡Ya casi lo logras! Se despertó con un golpe en la cabeza por haberse caído de la cama, de tantas vueltas que dio terminó por caerse de la cama; se levantó asustado lo que le ocasionó un mareo y lo tiró de nuevo a la cama pero esta vez no se durmió, espero que pasara el mareo para luego intentar nuevamente ponerse en pie, esta vez un poco más suave para evitar un nuevo mareo. Cuando pudo sostenerse en pie salió de la habitación en busca de las otras chicas que estaban en la cubierta hablando de los pormenores del plan al llegar a Leo. -¿De qué hablan? -preguntó él interviniendo en la conversación, ambas voltearon a verlo y Lili salió a abrazar al muchacho- necesitaba esto -confesó él en medio del caluroso abrazo, luego ella se apartó estampándole una bofetada del lado derecho -no sé si necesitaba eso también, pero también lo agradezco -soltó mientras se sobaba la zona en la que recibió el golpe. -¿Cómo te sientes? -preguntó Iris contemplando esa escena. -Adolorido -respondió él- no solo por este golpe, me lastime la cabeza al levantar, tuve uno de los sueños más extraños enlos últimos días. -¿Qué soñaste? -preguntó la chica. -Me sentía cayendo -contestó él- a mi alrededor miles de estrellas cayendo y arriba del todo las constelaciones de los sabios brillando con fuerza. Estaba escuchando una voz, pero no lograba tener claridad de su dueño, aquella voz estaba como perdida al igual que yo, estaba perdido en el zodiaco ¿Alguna idea de lo que pueda significar? -Así a la primera no sé -sentenció Lili- quizá después lo sepamos -en realidad Lili tenía una posible interpretación en base a lo que sabía de esa línea temporal que vivían, pero no lo quería aceptar.
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