RYAN Tal vez sea una mala decisión. Pero no conoce a nadie más que lo haga. Además, le debe un favor. Toma su móvil y marca el número. Responden al cuarto tono. —Necesito un favor —es lo primero que dice cuando contestan. —Un “Hola, ¿cómo estás?” suena mejor. Y yo te respondo: Bien, gracias, ¿y tú? —responde con humor. —No seas tonta, niña. Hablo en serio. Necesito un favor urgente. A veces lo exaspera. —¿Qué necesitas? —habla Margot. —Quiero que organices un evento. He oído que antes lo hacías, y muy bien. Sorprendida por esa propuesta le pregunta: —¿Y tu cómo sabías lo que hacía? Nos conocemos hace muy poco y nunca te lo mencioné. Ryan se desespera. No tiene mucho tiempo. —¿Y eso qué importa? ¿Lo vas a hacer, o no? Margot se toma un momento para decidir. Se oye un murmuro a

