Miranda gritaba y golpeaba a Rogelio como si fuera la persona que más odiara en el mundo.
Mientras más alterada estaba, él sentía que se ahogaba, Estaba tan delgada que parecía que en cualquier momento desaparecería, pero en ese momento tenia tantas fuerzas que le fue difícil controlarla.
Ángel al ver la situación en ese momento salió corriendo en pánico. Albert estaba en el auto de la policía, pero como todo fue controlado y los oficiales querían seguir en sus carreras hicieron oídos sordos cuando bajó del auto.
Molesto, se acercó al monitor y quedó en shock al ver lo que sucedía.
"¿Ese fantasma.... Es Miranda?"
Sin poder procesar corrió lo más rápido que pudo para buscarla, cuando iba llegando los paramédicos la estaban tratando de inmovilizar.
-¡Jacob! ¡Jacob! ¿En donde está! ¡Déjenme ir! ¡Jacob! ¡Mi bebé! ¡Sera mejor que no le pase nada al padre de mi hijo!
Los tres se congelaron en el lugar incrédulos. Después Albert y Rogelio se miraron entre sí. Los oficiales desviaron la mirada y comenzaron a reportar a Jacob como prófugo. Ambos asintieron y siguieron a la ambulancia.
El padre de Miranda ya se había adelantado y subido con ella. Ella seguía gritando y debido a su posible condición no podían administrarle nada. El hombre totalmente destrozado, abrazó a su hija con fuerza mientras ella seguía golpeándolo y arañándolo sin piedad. Sus lágrimas caían en silencio mientras apretaba los ojos tratando de sostenerla lo mejor posible sin lastimarla.
En el auto todo estaba en un silencio sepulcral. Los distintos pensamientos desembocaban en el mismo lugar. Las lagrimas de Ángel caían en silencio mientras apretaba los puños, los ojos de Albert y Rogelio estaban completamente rojos mientras sus dientes rechinaban con rabia.
Se escuchó el radio de Rogelio y uno de sus hombres hablo rápidamente.
-Señor, este sujeto.... Perece que hay algo mal con él. No para de decir que tienen que estar con ella o colapsará.
Albert, sintió una leve incomodidad, Rogelio levanto su radio.
-No hagan nada a menos que sea necesario. Cuando termine aquí iré para allá.
-¿Que crees que tenga en mente?
-No lo sé, pero parece que esto no va a pasar tan fácil. Tenemos que aclarar las cosas con el viejo, no olvidaré que nos utilizó para rescatarla en lugar de venir él mismo.
-Ése desgraciado, no lo perdonaré por esto, aaaggghhh!!! ¡Lo mataría si no fuera su abuelo!
-Tranquilízate Ángel, debemos concentrarnos en Miranda. El viejo viene después...
Cuando llegaron vieron impotentes la situación dentro de la ambulancia. El Sr. Edgar estaba casi irreconocible, casi cubierto de sangre y golpes.
Los medicos inmediatamente, la llevaron adentro. Cuando Edgar iba a entrar los medicos lo alejaron y la metieron en una sala.
El hombre parecía sin vida, su mirada estaba vacía y se quedó de pie frente a la puerta mientras su sangre y lagrimas caían en silencio.
Cuando los tres entraron vieron la figura solitaria del hombre, cabizbajo se sentía tan estúpido e impotente.
"Tenemos que alejarnos de mi padre"
Ni siquiera se dio cuenta cuando los chicos entraron. Se quedó de pie mientras veía a todos entrar y salir de la sala. Los cuatro estuvieron en silencio casi toda la noche, hasta que un doctor se acercó.
-¿Familiares?
Preguntó con una voz frustrada.
-Dígame, soy su padre.
El doctor suspiró y miró a Edgar irritado, por más que lo intentó su voz no pudo ocultar su tono de reclamo.
-La condición de la señora es grave, tiene un embarazo de 6 semanas. Su estado... Tiene seria desnutrición, aun, así parece que ha tenido apoyo de vitaminas intravenosas, aunque el feto se ve relativamente bien, el constante abuso de las drogas no dan un buen auguro para él.
Edgar se quedó paralizado. No pudo decir palabra alguna y su vision se comenzó a tornar borrosa, para cuando se dio cuenta, todo estaba obscuro.
Albert corrió a apoyarlo, Rogelio simplemente escuchó pero no se movió. Y Ángel preguntó con los dientes apretados.
-¿Q-Qué debemos hacer doctor?
-El embarazo debe interrumpirse, este tipo de exposición, produce retardo intelectual, malformaciones de distintos tipos y síndrome de abstinencia al recién nacido. Por no mencionar que su madre en este estado sería incapaz de retenerlo y podría ponerla en riesgo en un aborto por el esfuerzo debido a la abstinencia.
-Mate a esa cosa.
El doctor casi aspiró frío cuando escucho las palabras de Rogelio.
-Necesito la firma de algún familiar, para proceder.
-¡Solo hágalo maldita sea!
-¿Usted es algún familiar? Si lo es solo firme, de lo contrario tendré que esperar a que el señor reaccione.
Sin más el doctor entró de nuevo y los dejó en el pasillo.
Después de que las enfermeras llevaran a Edgar a una habitación, todo permaneció en silencio nuevamente.
Cuando por fin despertó miro al techo por varias horas.
-Edgar! ¡No debes permitir que Miranda sufra más! ¿tienes idea de como se sentirá ella, cuando logre recuperarse?
-¡Es verdad! ¡Ese bebé ni si quiera vivirá bien! ¡No deberías ni si quiera considerarlo!
El hombre cerro los ojos y sus lagrimas volvieron a caer.
"¿Voy a matar a mi nieto? ¿Seré como mi padre al que no le importo nada su propia nieta? Si él tuviera algún problema, yo mismo me encargaría de él para expiar mis pecados".
-No sé qué hacer.
-Ya está arreglado, el aborto se hará en unas horas.
La voz fría y contundente de una mujer resonó en la silenciosa sala.
Rogelio torció la boca y Ángel simplemente la ignoró. Ambos salieron del lugar rápidamente.
-Amanda, ¿De verdad? ¿No sientes nada por ella? Es tu ni...
-Eso ni si quiera tiene futuro. No podemos permitir que ella pase por esa agonía. No tienes idea de lo que es un embarazo, no seas cruel con ella por tratar de ser mejor que tu padre.
Con una sonrisa ironica, Edgar guardó silencio.
"En efecto, la esposa fríamente perfecta".