P.O.V. Beatrice La bestia se la ha pasado encerrado en su despacho; sé que está buscando con desesperación a mi prima, pero no le será nada fácil de encontrar porque estoy tan al pendiente de todo que hasta me marqué a la aerolínea por donde se fue ella, avisándoles que una persona la estaría buscando y ellos me aseguraron que no entregarían nada de información. Nicola me será de ayuda, ya que él es uno de los hombres de seguridad y sabrá todos los movimientos de ese hombre. Así estaré un paso adelante de él. —Buenos días, Beatrice, ¿tienes un minuto? Oigo la voz de ese hombre y ruedo los ojos. Pero ya que tengo que oír lo que dice. [***] Después de oír todo lo que me acaba de decir, la ira, la rabia se apodera de mi cuerpo; siento mi cara caliente, aprieto mi quijada y hago un puñ

