“La inteligencia es un accidente de la evolución.”
Arlo y yo nos quedamos en el cuarto de seguridad, Erián, María y Alexandra, subieron a las joyerías y por su lado, Kevin, Munmbi y Blemir fueron por la ropa, abrieron las tiendas con el mayor de los cuidados y sacaron todo lo que habíamos prometido. Terminaron de tomar las cosas y dejaron como prueba las rosas rojas con los peones. Antes de salir una alarma sonó en el piso de arriba, alguno de los que fueron por la joyería piso por donde no debía y activo una alarma.
— Salgan de ahí rápido. — Grite por la radio.
— ¿Qué paso? — Pregunto Munmbi.
— Alguien activo una alarma en la parte de arriba — De pronto se escucharon algunas sirenas. — ¡Tenemos que irnos ahora!
Los chicos cerraron las tiendas que pudieron, Arlo y yo nos quedamos en seguridad, cuando ya todos los chicos habían llegado a al punto ciego, volvimos a activas cámaras y todo lo que desconectamos, deje abierto el estacionamiento de salida pero cerré el de la entrada. Erián, Munmbi, Alexandra y Arlo, corrieron por la camioneta que estaba fuera de la plaza, los demás llegamos con el último respiro a la camiones dentro, quitamos las placas y arrancamos para salir de la plaza, al salir nos encontramos las dos camionetas.
Un par de patrullas nos siguieron por todos los lugares posibles, recorrimos hasta llegar al punto donde estaban los 4 carros, bajamos y corrimos a toda velocidad a los carros, mientras unos prendían fuego a las camionetas negras, María, Kevín, Blemir y yo nos cambiamos. Subimos a los carros y avanzamos lo más rápido por las calles hasta perdernos, entramos a la casa, nos cambiamos y revisamos las bolsas.
— Esta todo dentro. — Dijo Elián suspiramos y nos dejamos caer en el sillón.
—Pero ¿Qué paso? — Munmbi se ederezo y nos miro. — ¿Cómo se activo la alarma?
— Por error me tropecé y hundí un botón en el mostrador y eso activo la alarma. — Confesó Alexandra.
— Bueno, hay que tener mucho más cuidado, esta vez la suerte estuvo de nuestro lado. — Blemir se paro y se acerco a Ale.
Abrimos y repartimos lo que había dentro de las bolsas, todo quedaba a la perfección y nuestro plan aunque no salió tan perfecto funcionó, llegamos a casa sin ningún inconveniente, Blemir me tomo del brazo y nos alejo del resto.
— Me quedo a dormir hoy en tu cuarto. — se acercó a mí.
— Pero ¿me vas a dejar sin cuarto? — Lo miré con gracia.
— Mis mensajes vienen con doble sentido y tú prefieres hacer chistes. — se alejó
— Jajaja. — me encantaba hacer este tipo de bromas con é. — Luego vemos ahora volvamos con los demás. — Antes de avanzar, Blem me tomo de la mano y luego me beso.
Volvimos con los demás, terminamos con nuestros asuntos y empezaron a irse a medida que avanzaba la noche.
— Campeón ¿vienes? — Arlo miro a Blem y este solo negó.
Tenemos 5 cuartos, Arlo y Blemir comparten cuarto al igual que Mari y Munmbi y también Erián y Kevin, Alexa y yo tenemos cuarto solo por ser las primeras en llegar. Subimos a mi cuarto, nos cambiamos y Blem se dejo caer en la cama y enseguida hice lo mismo, me miro con cara de deseo.
— ¿Piensas dormir? — Pregunto mirándome sospechosamente.
— Pues si, que más se supone que haré. — Dije con una pequeña sonrisa y lo miré.
— Genial. — Se giro mirando al techo. — Digo que vengo contigo y tú dices que quieres dormir.
— Sí, tengo sueño. — Frunci el ceño.
— Pues no. — se giro y me beso.
— Mmmm y ¿qué piensas hacer?
— Y si en ves de decirlo te lo demuestro.
— Mmmm, no lo sé. — Lo aleje con un pequeño empujón.
— Anda, nos fue bien. — su voz sonaba desesperada.
— Lo prometimos. — lo mire con autoridad
— Pero ya no quiero seguir con esa promesa. — me jalo de un brazo para quedar frente a frente.
— Pero tienes que aguantar. — Acaricie su cabello. — No creas que es fácil para mí.
— Er no me hagas esto no me dejes así.
— Así ¿Cómo? — quise reírme pero no pude.
— Vamos nena. — Su voz ronca y la manera en la que lo dice me provoca una sensación rara. — Sé que también lo quieres.
— No puedo decirte qué no. — me vencí ante el deseo.
Se puso sobre mi y me beso bajando por mi cuello hasta llegar a mis pechos, me quito la playera que cubría todo mi cuerpo y siguió besándome paso su mano por mi pierna y siguió subiendo, a mi vientre, le quite la camisa y pase mi mano por su cuerpo hasta su pantalón, cuando llegue a el lo tenia demasiado duro, y los labios comenzaron a arderme lo extrañaba mucho y esta sensación la necesitaba después de muchas semanas, mi interior comenzó a arder con más intensidad, pero justo en el mejor momento las noticias aparecieron, escuchamos algo raro y Blem solo se me quedo viendo maldijo un buen tiempo y después se bajo de mi y miramos las noticias.
*Noticias*
Hace algunas horas la alarma de una tienda de joyería sonó los policías llegaron al lugar y vieron a los ladrones con uniformes blancos y negros en camionetas negras sin placas, salieron por detrás de la plaza y los policías los persiguieron hasta un lugar cercano. Para la mala suerte llegaron tarde y solo pudieron encontrar las camionetas ardiendo en fuego, los policías dijeron que no encontraron ninguna persona en el edificio y en la plaza hallaron 4 tiendas que se encontraron abiertas con los mismos símbolos de las veces pasadas una flor roja con un peón blanco, por suerte ahora tenemos una pista más, un anillo oro rosa con forma de tiara curveada con diamantes aguamarina y en el aro del anillo tiene una inicial "A", los policías suponen que es un anillo de los ladrones y al parecer de una chica.
Blemir se paró de golpe de la cama y miro las noticias, luego volteó a verme y puedo asegurar que yo estaba más sorprendida que él y hasta un poco asustada, luego regreso la mirada al televisor, me levante de golpe, ninguno de los dos podía creer esto, en mi cabeza se repetía una y otra vez la palabra "anillo".
— Mierda.
— Eris, ¿estás pensando lo mismo que yo? — Se puso de pie frente a mi, yo solo suspire y lo mire.
— Crees que es... - nos miramos fijamente y ambos suspiramos.
— El anillo de Alexandra - dijimos al mismo tiempo y desvíe la mirada