-Buenos días familia-saludo Sebastián entrando alegremente a la cocina, pero al ver sus caras preocupadas pregunto- ¿Qué pasa?
Todos se observaban en silencio hasta que Luna pregunto:
-Ayer... Sol salió en la noche ¿verdad?
-Si- respondió su madre-llegó y se volvió a ir, tenía mucho tiempo de no hacerlo, parece ser que las palabras de esa mujer le afectaron- dijo lo último preocupada.
Después del viaje que Sol hizo por la muerte de Noa, salía muy seguido llegando en la madruga, le preocupaba mucho que estuviera medida en malos pasos solo para olvidar a Noa, pero desde hace un tiempo dejo de hacerlo, hasta ahora.
-Lo que dijo esa mujer fue insensible-dijo Matías molesto -hay que sacarla de aquí.
-Yo le diré a Liam-dijo Manuel poniéndose de pie.
-Estoy de acuerdo con ustedes, le diré a Sasha que recoja sus cosas y se vaya- dijo Liam entrando en la cocina.
-Tengo una idea mejor-dijo Sebastián de manera maliciosa.- que tal si hacemos que se vaya por si propia cuenta.
-¿Qué tienes pensado?-dijo Matías con interés.
-Preparen sus cosas familia ¡Nos vamos de campamento!
***
Sol miraba el horizonte sin emoción, no sentía ni frío ni calor, no estaba triste mucho menos feliz, solo sentía esa presión tan conocida en el pecho, se sentía vacía. Día tras día luchando contra el recuerdo de Noa pero no servía de nada, nunca servía de nada.
Después de la noche de ayer sentía que le habían quitado las pocas energías que le quedaban, había vuelto hacer lo que su esposo con tanto ruego no logro hacer en vida pero lo que sí logro estando muerto, "que ironía" pensó. Pero no podría mostrar su vacío, su familia se merecía una Sol sonriente, fuerte y feliz. Con ese pensamiento se levantó, se limpió las lágrimas que había derramado sin darse cuenta, se subió a su caballo tomando el camino de regreso a la mansión.
***
Montaña de fuego no era un campamento cualquiera, en realidad no lo era, pero eso Sasha no lo sabía. El lugar era un hotel de montaña ubicado en la Fortuna de San Carlos, con clima frío y una hermosa vista del volcán Arenal.
El hotel contaba con pequeñas cabañas muy bien equipadas, restaurantes, piscinas con aguas termales, grandes zonas verdes con senderos y un gran lago en medio de la propiedad, sin duda el lugar perfecto para desconectarse del mundo, pero ese no era la razón de la visita, el motivo tenía nombre y era "eliminar a Sasha".
-Me fascina este lugar-exclamo Sol-se respira un aire tan puro- sonrieron dándole la razón.
Pero no todos estaban de acuerdo.
-¡Amorcito! ¿Cómo puedes permitir que nos quedemos aquí? ¡Oh!-exclamo Sasha-¡Nos pueden comer los lobos!-Liam puso los ojos en blanco.
-Sasha no hay lobos en esta zona-dijo a punto de perder la paciencia- si quieres volver a Toronto puedes hacerlo.
-¡No! Amorcito quiero estar contigo.
Horas más tarde todos se reunieron para cenar en el restaurante, todo fue muy agradable a excepción de las continuas quejas de la Barbie, Luna que en general era una persona muy paciente quería clavarlé el tenedor en los ojos a la rubia, ese momento empezó a sonar el teléfono de Sol, contesto la llamada alejándose con cautela de los demás cuando regreso dijo sonriendo con pura malicia:
-Familia me tome la libertad de preparar una fogata cerca del lago ¿quieren ir?
Cuando todos estuvieron sentados alrededor del fuego, Sol propuso contar historias de terror, agarrando una lámpara, encendiéndola y con ella alumbrarse la cara, dándole un aire misterioso.
-Les contare una leyenda que circula en estas tierras-dijo muy seria- hace mucho tiempo, cuando aún no habían carreteras y el única medio de transporte era a caballo -todos prestaban atención a lo que Sol decía- unos jóvenes muy apuestos, tal vez uno de los más atractivos de la zona, invitaron a una bella joven a un baile que se realizaría en el centro del pueblo.
Esperaron a que continuara.
-¡Pero su madre se opuso!-exclamo- la joven estalló en ira y blasfemó contra su madre y llenó de improperios su humilde hogar, su madre la observaba y lloraba en silencio, ante la actitud de su hija, pero a la joven no le bastó con insultarla, sino que levanto su mano para abofetearla, pero no había levantado completamente su mano cuando de la nada ¡salió una mano negra, con grandes uñas! Le sostuvo la mano de la hija ingrata, entonces se escuchó una voz estruendosa que dijo: ¡"Te maldigo mala mujer, por ofender y pretender golpear a quien te dio la vida, desde hoy y para el resto de los siglos los hombres a ti se acercarán pero por tu espantoso rostro de ti correrán"!-todos se asustaron ante el tono tenebroso que uso Sol.
-¡Y ahora!-grito Sol-¡La llamaran la Cegua!-los presentes sintieron escalofríos
>Así es como desde entonces la cegua se aparece de pronto en el camino pidiendo que a algún jinete la lleve en su caballo, argumentando que va al pueblo más cercano; "no hay un hombre que se resista a tan hermoso cuerpo y dulce ruego", pero una vez que sube en ancas al caballo su cara se transforma en la de una horrible bestia similar a la de un caballo relinchandodijo Lorena intentando ser sería.
-Sol acaso quieres que él bebé nazca antes de tiempo-dijo Abby riéndose mientras sostenía su redondeado vientre.
-Lo siento-más carcajadas- tendrían que haber visto sus caras, no tiene precio-dijo intentando controlar la risa- gracias Sonia, te debo una- le dijo a la joven con mascara de caballo.
-De nada Sol-respondió la joven guiñándole un ojo. Pero la diversión duro poco ya que escucharon gritos de auxilio provenientes del lago.
-Sasha-susurro Liam preocupado.
Cuando llegaron al lago vieron a Sasha pataleando en la orilla mientras gritaba auxilio, la imagen era en realidad muy cómica.
-Sasha ponte de pie-dijo Liam, pero la rubia no hizo caso y siguió gritando-Sasha ¡Ponte de pie!-grito con irritación.
Sasha reaccionó, se puso de pie antes de gritar a todo pulmón:
-¡No permitiré que me traten de esta manera! Liam recoge tus cosas ¡Nos vamos inmediatamente!
-Te irás sola, un coche te llevara al aeropuerto cuando estés lista-contesto fríamente, en cambio Sasha grito con frustración.
-¡Maldita familia! ¡Ni piensen que volverán a verme!-dicho eso se marchó.
-Solecito, Solecito, haz superado al maestro-dijo Sebastián divertido haciendo una reverencia.