42

438 Palabras

No había pasado, y estar con Francisco se sentía como el primer día: apenada por su presencia, pero cada palabra suya me derretía. Nuestro amor diario era como la primera vez, solo y sin poder evitarlo mientras cocinábamos. '¿Estás bien?', preguntó confuso. Me encogí de hombros. 'Me siento muy feliz contigo', dije levantando mi mejilla para recibir un beso suyo. 'Yo también me siento feliz', respondió. 'Nunca pensé que llegaríamos a esto', murmuré, suspirando. 'Es porque te amo', dijo. 'A veces tengo miedo', comenté temerosa. '¿De qué tienes miedo?', preguntó. 'De perderte, de lastimarte y alejarte de mí', confesé. Tapó la olla, me miró y afirmó: 'Eso no va a pasar, estoy perdidamente enamorado de ti'. Confesó haberse enamorado desde antes. '¿De verdad?', pregunté con asombro.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR