Mi doctora de cabecera me saludó y preguntó cómo me sentía. Le mencioné que había tenido náuseas, mareos y hasta me quedé dormida sin razón aparente en el sofá. Ella sugirió que podría estar estresada, y luego preguntó si me estaba alimentando bien, a lo que respondí que creía que sí. - "¿Cuándo fue tu última menstruación?" preguntó la doctora, y me quedé sin respuesta. "No lo recuerdo", dije. "Bueno, necesitaremos un examen de orina. Además, mañana, después de la consulta, tendrás que ir al laboratorio para una muestra de sangre", explicó ella. Luego, en el baño, realicé las pruebas nerviosa. Jamás imaginé que pudiera estar embarazada. Al observar las tiras, supe que no lo estaba. "¿Te salió positivo, cariño?" preguntó la doctora. Respondí, "No estoy embarazada". Hubo un momento de sor

