La aparición de Alice había mermado la tensión entre las chicas. Sus caras de tensión y de agobio se esfumaron para darle una calurosa bienvenida a la persona que les había salvado la vida. En sus ojos, ciertamente ahora podía ver un rasgo de esperanza, de poder. Ellas sabían de la inmensa cantidad de habilidades y trucos que Alice guardaba bajo la manga. Ella sola fue capaz de salvarlas a todas ellas. Con justa razón deben de sentir el mismo rayo de luz de que podemos ganar, al igual que yo. - Me alegro de que todas ustedes estén bien –anuncio Alice. - Pero tres de nosotras fueron capturadas –replico Dorotea. - Estoy al tanto de eso, no te preocupes, vamos hacer algo para recuperarlas. Todo el mundo se quedaba callada cuando ella hablaba, le prestan una

