BRADEN Me sentía responsable de parte de lo ocurrido, y ella también. Me rompía el corazón verla. Tan joven y viviendo algo así. Por amor a mi amigo, la cuidé. Me aseguré de saber de ella con frecuencia. Pero nuestras llamadas, mensajes y correos se volvieron algo más… Le conté cosas que nunca le he contado a nadie. Cosas reales. No tonterías sobre la universidad, el trabajo o mi familia. Cosas sobre mí. Y ella hizo lo mismo. Confié en ella de una manera que no me es fácil ni habitual. Tal vez porque era muy joven y no representaba una amenaza romántica, más como mi hermana menor Rina que otra cosa. O porque tenía su propio dinero y nunca le importó el mío. Tal vez porque ambos amábamos y extrañábamos a Forest. Fuera lo que fuera, nuestra amistad continuó hasta que yo ya no pude seguir

