Capitulo 10*

1926 Palabras
Capítulo 10 Revuelta —Pídelo y lo tendrás —digo decidido dejando una insinuación que ella no se pierde. Luis comienza a limpiar el desastre del niño. —Necesito a alguien que sepa reparar ciertas cosas —miro alrededor buscando algo roto, pero no tiene nada, por lo que frunzo el ceño mirando a Luis que se encoge. Se mueve abriendo la parte de debajo de la terja donde hay tubería vieja, vuelve a cerrar y camina pasando a un lado mío dirigiéndose al sótano, entiendo que debo seguirla. Bajamos las escaleras que dan un chirrido en cada escalón, puede que algo saltara algo a atacarme, debo dejar de ver películas de terror. Se detiene y señala la caldera oxidada, aun lado tienen una caja con una nueva. Luis viene siguiéndonos, ella parece darse cuenta, ya que lo mira de reojo extrañada. —Me he estado bañando con agua fría y eso es inaceptable —dice ofendida, quiero decirle que en mi casa hay agua caliente, cuando guste hasta puedo ayudarla a enjabonarse, muerdo mi labio y asiento. —Necesitas una nueva —confirmo, esa cosa podría explotar en cualquier momento. —Lo sé, es un trato —extiende su mano en mi dirección. Miro dudoso su acción la última vez que la toque, las cosas se salieron de control, tú puedes Silas, me animo agarrando su mano. Siento un cosquilleo envolverme y sé que ella lo sintió por el brillo en sus ojos. El pequeño comienza a llorar asustado por la oscuridad que hay. Ella mira a su alrededor dándose cuenta de lo tenebroso que es. Escucho a Luis alejarse tratando de calmarlo dejándonos solos. Puedo saber lo que hará antes de que salte a mis brazos, el brillo en su mirada se enciende y la sonrisa se extiende como si estuviera viendo luz, me siento un maldito afortunado. Es increíble la forma en la que su aura puede cambiar. La sostengo del culo mientras sus piernas se enredan en mi cintura, pasa los brazos por mi cuello para atraerme y besarme, no parece querer perder el tiempo, esperaba que él se fuera. Muevo la cadera haciéndole saber como me tiene de duro, la escucho gemir, está necesitada de mi toque y odio su autocontrol cuando se aleja dejando una mordida algo fuerte en mi labio, la dejo en el suelo haciendo que su cuerpo roce el mío dándole un apretón en su culo. Renuentes nos separamos, solo nos quedamos unos segundos mirándonos, doy un paso de nuevo eliminando el espacio y roso nuestras narices obteniendo una risa bobalicona de ella. Comienzo a besar desde su mejilla hasta llegar a su cuello donde sigo mi recorrido para llegar a su oído. —Necesitas una follada —susurro. —Creo que concuerdo —me contesta, a lo que le doy una sonrisa y pienso cuando quieras nena. Nos dirigimos a la salida, vi como colocaron el mío, así que debe ser fácil y se lo hago saber. —Puedo venir mañana —sugiero, pero niega. —Hasta que resuelva el primer caso —dice y no logro sacarla de ahí. Me acompaña hasta la puerta y me despide con un movimiento de mano, le mando un beso haciendo que trate de controlar la risa. He hecho de las mías y me alegro, aunque no tanto cuando veo el auto de Robet cerca de mi cabaña, por lo que camino del lado contrario hoy ha sido un buen día como para terminarlo con discusiones absurdas. Cruzo por el bosque hasta llegará la ciudad. Camino entre las calles, hasta llegar a la casa de Fray, toco el timbre y espero a que salga, sé qué Fray está en la oficina. Laura se asoma desde el balcón en cuanto me ve sonríe. Corre a abrirme y me permite pasar, su enorme jardín ha aumentado, ahora tiene rosas y un árbol de granado que nos hizo mover de un lado a otro buscando el lugar perfecto. Entro sintiéndome en casa, aquí pase la mayoría de mi vida, si eliminamos mis arranques sé que fue una etapa hermosa. —¿Quieres tomar algo? —dice con una sonrisa, me doy cuenta de que trae un pantalón chándal y una playera de mi hermano, es cuando me cuestiono ¿Cómo se vería Gales vistiendo mis playeras? —Una botella de tequila, vengo a contarte mis pecados —bromeo, eso la hace reír y se va perdiéndose en la cocina, supongo que ha esperado este momento por años. Me dejo caer en el sillón de la sala hasta que regresa con una botella de coñac y dos vasos que coloca en la mesa de centro y los llena. Lo agarro y chocamos vasos para dar el primer trago, ella hace gestos raros por como arde la garganta mientras yo lo hago sin gesto, considero triste que mi grado de bebedor este en este punto. —Ave Maria purísima —dice haciéndome reír. La verdad es que mi padre no era muy católico y lo agradezco ¿O quizá fue lo que me hizo falta?, pero Laura lo era a un grado impensable, en cuanto sus padres se enteraron de que Fray se robó su pureza, la corrieron gritando cosas horribles, creo que nuestras familias se llevarían bien. Sin embargo, ahora la buscan, hay dinero y poder de por medio, pero Fray no es muy amistoso cuando la vio llorar, romperse, sé que mi hermano se odió hasta que ella le grito imbécil, ese día fue gracioso. Yo fui el detonante. —La mujer que me marco es casada —suelto, a pesar de que es una mujer con moral marcada, sé que no me juzgara o se volverá loca. Al menos no como Fray, ella me ha educado en su mayoría y sabe cuando gritarme y cuando estar tranquila dándome palabras matadoras. Lo que a mi hermano podría volverse loco con facilidad, sin embargo, ella tiene la mente abierta, sonríe. —Gales —dice como obvio, atrapado —A juzgar por tu sonrisa te trae loco —bromea, aunque en su mirada hay incertidumbre. —Su marido es un imbécil, ella cuida al hijo que él tuvo con su amante —suelto molesto, la expresión de ella cambia pensando si sería capaz de ello o si mi hermano haría algo como similar. —¿Estás seguro de que no es un capricho tuyo? Sé que para un hombre meterse con una mujer casa aumenta su ego. Ya la han herido y creo que debes estar consiente de que se te puede escapar de las manos si su marido resulta ser un loco —se a lo que se refiere, puedo ser lo más discreto para no meterla en problemas, pero no creo poder aguantar mucho. —Quiero que se enamore de mí y lo deje. Puedo aceptar que el niño se incluya en el paquete, sé que ella lo adora —me basto solo verlos hoy, me sirvo otro trago, supongo que reflexionarlo y decirlo lo hace más real. —Ella es otra cuando está conmigo, su mirada brilla. Debiste ver su expresión cuando me dejo los chupetones o cuando rasguño mi espalda estaba horrorizada esperando que le gritara —Laura me observa viendo más haya de lo que muestro, parece saber algo que yo no. Parpadea varias veces y hace un puchero, supongo que ella entiende de eso, sabe lo que ella está pasando y me hace sentir un imbécil no saberlo yo mismo. —Quiero decir que está la probabilidad de que ella volara en cuanto sueltes sus cadenas que la atan o en cuanto las cadenas la sofoquen tan fuerte que no podrá respirar —habla por sobre la experiencia, ¿Mi hermano lo habrá logrado? Me rompe el siquiera pensar en que esas cadenas la sofoquen, en ese momento habrá caos. Un miedo me invade, no quiero que me deje, pero también quiero que sea libre. —Disfrutaré hasta entonces, pero me encargaré que vuelva a mí y de no ser así, espero que sea tan feliz —ella sonríe por mi respuesta, parece feliz. Aunque estoy seguro de que iría tras ella sin pensarlo dos veces. —Me alegra que estés en esta faceta, aunque las circunstancias no son las mejores —confiesa, creo que todos lo esperan. —Has papilla al imbécil —dice con determinación, sirviendo otra copa, ahora me doy cuenta de que llevamos la mitad de la botella. —¿A quién harás papilla Silas? —cuestiona Fray llegando, laza su maleta a algún lado y se sienta junto a Laura. —A Albert, mi abogada lo pisará —afirmo, antes de que mencione algo, ya que está un poco pasada de copas, además creo que ya se me subieron también. —Gales —formula Laura emocionada. —Opino que estamos ebrios —rio, a lo que ella se encoge de hombros. —Te dejaré en tu casa —se levanta Fray desasiéndose del agarre de Laura que se lo quiere comer, momento incómodo para mí. —Está bien, atiende a tu esposa —señalo a Laura que le hace ojitos, Fray lucha por no reír. —Si no te pones listo, el jardinero te la robará —dejo caer, sé que jugar con sus celos es sucio, pero divertido. Regresa a mirarla y ella corre como si la hubieran descubierto haciendo algo malo, por lo que es mi momento de irme. El aire frío de la noche me golpea y es como da comienzo a una telaraña de pensamientos. Desahogarme en parte me ha hecho bien; sin embargo, no es lo suficiente, hay mucho que pensar y hacer. Sé que será complicado, hay una coraza que debo romper, aunque a su vez evitar dañar, por lo que debo tener cuidado. El pueblo es bonito de noche, las luces de los faros alumbran dándole un toque escalofriante, si te detienes a pensarlo es lo que hace mágicos a los pueblos. Camino pasando por el bosque hasta llegar a mi cabaña, el silencio hace que me replantee las cosas, mi nueva táctica. En cuanto llegó me doy cuenta de que ya no está el auto de Robert, así que procedo a cruzar para entrar, pero la voz tras de mí hace que suelte un gemido de dolor, exasperado. —¿Dónde estabas Silas? —exige una explicación, mi cuerpo se tensa cuando reconoce que está cerca. Medio saco el cuchillo de mi manga, pero lo reflexiono mejor, el único sospechoso seria yo, no puedo darme el lujo de un escándalo. Al menos no en este momento. Doy vuelta y su mirada va directo a mi cuello, la pupila se oscurece y sus mejillas se tornan rojas por la molestia que está llenándola mientras piensa qué decir. Es cuando le doy un vistazo, trae un vestido rosa pastel que es demasiado corto y con un escote voluptuoso, viene con una clara intención que ha intentado otras veces y no ha funcionado, no hay nada en mí que salte por ella, bueno de forma pasional no. —Estoy soltero, me divierto —corto sus pensamientos y le doy una sonrisa burlona. —Nos casaremos —grita, sin embargo, la ignoro abriendo la puerta. Ella entra como si fuera su casa. Ya me está molestando esta situación y estoy a nada de perder los estribos. La quiero lejos de mí, este podría ser un problema si sigo acechando a Gales, no solo tendré que cuidarme de que su esposo nos descubra, sino de una loca que podría vernos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR