Capítulo 17De nuevo en casa “La aproxima puede quiera más que una zote”
—¿Quién te tiene de ese modo? —la voz de Candela me trae de vuelta
Alzo la vista, me mira divertida. Creo que debo desahogarme sin embargo aún no me siento lista.
—Vamos a una fiesta —dice con una sonrisa extendiéndose
“La próxima te follaré” Mis pezones duelen bajo la expectativa del mensaje.
Asiento de manera distraída, comemos entre bromas y recordando viejos tiempos. Pasamos a una tienda a comprar un vestido n***o que se amolda a mis curvas, el escote en mis pechos es en forma de corazón, llega hasta la mitad de mis muslos. Ella se compra un vestido rojo que hará que todos la regresen a contemplar. Me lleva a casa y me nada a bañar, arregla mi cabello y me maquilla. Hace lo mismo con ella. Me alegra que no toque el tema de Luis y que no me trate con pinzas, como si en cualquier momento me fuera a romper. Saco de mi alhajero unos aretes largos que me encantan. Me encuentro con el collar que me regalo Silas parece tener un arcoíris dentro y eso me hace sentir tranquila. Me lo coloco aunque parece no encajar con mi vestuario me da la seguridad que necesito para salir del cuarto. Bajo las escaleras con cuidado, llego a la sala donde esta Candela intentando llamar la atención de mi niño sin embargo él es educado contestando, la mira como si fuera la peste.
—¿Qué pasa Jack? —susurro acercándome
Alza la vista y sonríe, Candela suelta un chillido y lo atrae a su cuerpo.
—Me he enamorado de tu hijo —afirma haciéndome reír
—Me alegra que salgas —dice mi padre tras de mí dándome un abrazo rápido que correspondo
—Diviértete Mama — da un salto para darme un beso en la mejilla e irse
Lo observo correr por el pasillo mientras Candela suelta un quejido.
Vamos en su auto hasta lo que es casi las afueras. La fiesta es grande como la casa de quien la hace. Llegamos en el momento perfecto en el que hay borrachos.
—¿De quién es la fiesta? —susurro regresando a mirar a Candela
—No hay motivo, solo me expresaron hay fiesta —hace movimientos de mano simulando una explosión eso me causa gracia
Salimos del auto y caminamos metiéndonos entre la gente, suena una canción estilo salsa que me hace comenzar a moverme igual que candela. Entramos directas a la pista encontrando a los amigos de ella que también les encanta bailar. Zoe es un chico gay que parece más hetero, entramos a la pista con todo. Me muevo igual que él. Candela a un lado con un chico que hoy terminara en su cama.
—Alerta chico caliente para mi bolsillo —niego dando otra vuelta para mirar a donde señala, mi sonrisa flaquea cuando me doy cuenta en quien ha puesto los ojos
Un escalofrío me envuelve cuando lo veo, está con Cameron parece sentir la mirada porque busca algo hasta que nuestras miradas se encuentran sin embargo la desvío rápido. Sigo moviéndome no soy capaz de decir algo. Parece que ahora que me encontró no quita la mirada. Su cabello ha sido cortado sin embargo es lo suficiente largo para agarrarlo con una pequeña coleta alta. Pantalón de mezclilla y playera negra con una sudadera color gris.
—Suerte —le doy una sonrisa
Salimos de la pista, necesito algo que beber. Nos acercamos a una mesa, pido una piña colada sin alcohol y me lo bebo todo.
—Dios se acerca —da un chillido, sé que el que se acerca es Silas, por la reacción de mi cuerpo
Candela esta a punto de hablar cuando siento su cuerpo cerca, contengo la respiración y alzo la mirada encontrando una media sonrisa y una ceja enarcada con una pregunta. El olor a roble me ha llenado golpe,
—Gales —dice de forma lenta y perezosa probando cada palabra
—Hola —saludo con una sonrisa nerviosa
Cameron también se acerca directo a abrazarme y luego me aleja escaneándome, sé que busca y aún no se nota, suelta un bufido.
—Candela —señalo a un lado mío, —Zoe señalo a mi otro lado, de los demás no sé su nombre ni siquiera del ligue
Veo como se saludan mientras Silas me ve de reojo calculando lo que haré.
—¿De dónde los conoces? —Candela se acerca a mi oído, solo asiento
—Entonces ahora estas en proceso de divorcio —Silas llama mi atención de nuevo, su sonrisa se extiende —¿Ahora cuál es tu excusa? —da un paso y se agacha para colocar su frente con la mía, el olor a alcohol me es perceptible
—Estás ebrio —susurro
—Lo estoy —paso mi lengua por mi labio y luego muerdo él parece no perderse ese movimiento
—Al parecer se conocen bien —grita divertida Candela —El hombre parecía un acosador —Silas ríe
Me alejo sintiéndome atrapada. Ella mira a Cameron que le regresa la mirada de forma discreta y me hace sentir alivio, no podría manejar este tipo de situaciones. Silas parece entretenido mirando mis pechos.
—Creo que necesitas ayuda —agarro su mano sacándolo de ahí
Él se deja guiar por mí sin decir una palabra, entramos al lugar hasta que siento un azote en mi trasero. Jala de mí pronto siento el frío de la pared mientras él está recargado en mi espalda. Muerdo mi labio aunque sé que Nadie me escuchará. Él se inclina casi su cuerpo me cubre. Muevo la cadera encontrando una erección
—Que gran culo Gales —susurra cerca de mi oído
Sus manos van a mis pechos donde aprieta.
—Vamos a un hotel —su voz ronca me calienta aún más, quiero que lo haga aquí y ahora niego
Su cuerpo se tensa, muevo la cadera de nuevo contra su erección.
—Hazlo ahora Silas —demando
Escucho un gemido ronco. Siento los movimientos que hace contra su pantalón sacando su m*****o. Subo el vestido hasta mi cintura, logro sentirlo sobre mi trasero, comienza a hacer movimientos y me da oro azote, en lugar de dolerme me calienta, gimo haciendo mi cabeza atrás. Abro las piernas y me inclino, él baja un poco mi vestido, dejando lo suficiente para que entre. Jadeo extrañaba esto, comienza el vaivén duro y rápido.
—Ees una pervertida Gales —susurra en mi oído comenzando a besar mi cuello
—Y tú un facilote Silas —lo acuso haciéndolo reír
Hago mi cabeza a un lado para darle acceso siento la succión que hace. Gimo en respuesta. Suelto un gemido largo dejándome caer en su pecho. E sale de mí y me da vuelta, lo veo arreglar su ropa y luego arregla la mía. Lo observo detenidamente mientras sonríe. Me agarra del cabello y jala haciendo que alce la cabeza maldicen lo he extrañado.
—Estoy borracho —susurra haciendo que nuestros labios se rocen es más una declaración de lo que pasara y esa será su excusa —Estoy loco por ti. Sé que no es la forma de decirlo ni el lugar sin embargo necesito que lo sepas, siento que esto me ahoga y necesito saber que piensas —mi cerebro parece no procesar de manera correcta
—Esto no debería ser al revés —parece que no entiende mi comentario —Deberías decirme eso antes de follarme —suelto de forma sarcástica
—Eso puede darme más puntos —sonríe y niego divertida
Regresamos a la mesa donde están comiéndose Candela y Cameron, Zoe me agarra de la mano para llevarme a la pista
Silas solo observa mientras sigue tomando.
—Se nota que está loco por ti —declara divertido Zoe, le sonrió
Sé que todo lo que hizo Silas era y es con el objetivo de que sea para él sin embargo aún no estoy segura sé que lo he extrañado y que si lo tuviera cerca esto pasaría como un borrón. Quiero que esta relación funcione, no quiero que él haga todo. Le doy un beso sonoro a Zoe alejándome de la pista del alado contrario, sé que Silas vendrá por mí. Regreso a ver tras de mí encontrándolo. Sonrió y él me devuelve la sonrisa. Llego a la parte de enfrente para esperarlo.
—Estás ebrio — niega
—Gane el departamento — dice divertido entregándome las llaves de un auto
Presionó el botón, las luces de un Audi rojo se encienden, ayudo a Silas sentarse y yo me subo en el piloto.
—Acelera me formula arrastrando las palabras —lo regreso a mirar, tiene una sonrisa traviesa que me hace pensar en que ha hecho algo
En efecto viene Cameron corriendo, piso el acelerador dando un movimiento brusco para salir. Sigo las indicaciones que me da hasta llegar a un edificio con al menos 10 pisos de altura, entro al estacionamiento y estaciono en alguno de los lugares que según él es. Lo ayudo a salir y llevarlo con su mano pasando mi hombro, no desaprovecha el momento para manosearme.
Entramos al elevador, Silas se deja recargar en la pared del elevador sin quitar la mirada de mí, el aire se vuelve tenso y mis manos pican por tocarlo.
—Significas mucho para mí —susurro quizá no recuerde esto mañana
Doy paso acercándome a él, me agarra de forma brusca jalándome a sus brazos y me besa de forma frenética, le sigo al beso, paso mis dedos por su cabello que ya es corto sin embargo lo suficiente largo para jalar de él. Suelta un gemido ronco. El sonido de haber llegado al piso correcto suena. Eme agarra de la mano para llevarme a un departamento que esta al fondo. No tengo tiempo de ver el lugar en cuanto entramos Silas me tiene contra la puerta besándome, me alzo en puntas y paso mi pierna en su cintura, mueve la cadera haciéndome sentir su erección.
—Silas —jadeo cuando deja mi cuello
—¿Quieres poder caminar mañana? —susurra en mi oído, suelto un jadeo esto se siente más intenso que antes
—Quiero tenerte dentro —logro contestar
Me alza, mis piernas rodean su cadera, coloco mis manos en sus hombros besando su cuello haciendo algunas succiones. Golpea una puerta y entra dándole una patada para cerrar.
—Has sido una niña grosera Gales —sus manos recorren los lados de mi cuerpo hasta llegar a mis pechos donde aprieta
—¿Qué piensas hacer? —le sigo el juego, esto me está calentando aun más
Muevo la cadera rozando nuestras partes. Suelta un gruñido ronco que eriza mi piel.
— Lo que los amigos hacen, te daré unos azotes hasta que mis manos duelan mientras te corres —gimo en respuesta
Lo veo quitar su cinturón, paso mi lengua recordando su sabor y textura. Me levanta y me ayuda a quitar mi ropa, pasando sus dedos rozando mi piel de paso, se da cuenta de que no traigo bra, deja mi ropa interior. Agarra cada mano ajustando el cinturón de manera que no me hará daño. Lo observo mientras hace todos los movimientos.
—Palabra mágica —dice después de estar satisfecho de su atadura
—Azul —sonrió
Sus ojos son de un verde oscuro. Comienza a quitar la sudadera y luego su playera, dejándome ver su abdomen, se quita el pantalón llevándose el bóxer, intento agarra su pene sin embargo se da cuenta antes y tira de mis manos evitándolo. Se sienta y me ayuda a colocarme sobre sus piernas dejando expuesto mi trasero. Mi corazón late desbocado. A la expectativa. Quita mi ropa interior y pasa los dedos por mis pliegues sintiendo lo húmeda que estoy.
Siento el primer azote, hay un escozor que me hace temblar luego es un gemido, cae uno más en mi otro glúteo. Jadeo masajea mis glúteos y pasa los dedos por mis pliegues hasta que uno hace presión en mi clítoris y uno entra. Un nuevo azote cae mientras sus dedos entran y salen, el pulgar hace presión en mi clítoris. Otro azote cae. Gimo sin control. Los azotes se vuelven más fuertes haciendo que llegue a mi orgasmo. Silas con un movimiento me tiene sobre la cama y entre mis piernas. Observo como lleva a su boca los dedos que estaban dentro de mí saboreándolos.