Capítulo 16BebéSilas ha sido directo en los últimos momentos haciéndome sentir amada, pero eso no significa que estamos en la misma página, creo que a mí me falta aún para estar en mi cien por ciento.
—Te diría que eres un imbécil que casi lo logro —suelta una carcajada asintiendo —¿Algo de lo que hiciste fue mentira? —susurro, algo de eso hay duda
Si solo lo hizo para meterse en mis faldas es ahora que debe romper esta clase de sentimiento para sanar de manera lenta aunque no estoy segura de que sea sincero.
—Confieso que me mordí la lengua en muchos momentos en los que quería declararte que era un imbécil y lo dejaras. Sin embargo tenía que ser un amor Hace una pausa —Pensé en cada una de las palabras que salieron de mi boca aunque algunas no tanto —confiesa, debo admitir que eso fue algo que esperaba
—Me estás declarando que tus momentos sabios eran creados —lo observó, ¿Esto era una farsa?, me levanto dispuesta a irme, pero me agarra de la mano deteniéndome
—¿Qué mierda has hecho, imbécil? —suelta exasperado Fray, parece darse cuenta de lo que pasa —Dime que no fingiste ser su amigo para meterte en sus piernas —da un golpe con las dos manos en la mesa, eso hace que algo en de un vuelco
—¿Recuerdas cuando te dije que tendríamos una pijamada? —confiesa
¿Su hermano sabía que sentía algo por mí? Él sabía lo que haría Silas, parece que tenían razón cuando se expresaban controlador.
Silas no responde a mi pregunta, siento que me ha ignorado aunque parece pensar lo que hará y eso me molesta no le daré tiempo a que me dé mentiras, intento zafarme sin embargo me jala haciendo que suelte un grito. Me agarra del cabello haciendo que alce mi cara mientras que con su otra mano me abraza. Nuestros pechos están juntos mientras tengo una rodilla en el asiento y la otra sobre el piso a quien pase le daré una buena vista de mi culo, me abraza con su otra mano para que no me mueva.
—Ahora creo que nos podemos dejar de rodeos, mi puto autocontrol ha llegado al maldito límite —declara de forma seria dándome una sonrisa cínica —No puedo declarar que me arrepiento porque no lo hago. Cada palabra es verdadera, pero en algunas ocasiones debía ser más delicado, tenía miedo de que escaparás de mis manos y no me iba a dar ese lujo —pasa su lengua por su labio inferior observando mis labios. Luego vuelve la mirada a mis ojos —No voy a seguir siendo el hombre comprensivo y que siempre será miel sobre hojuelas. La mayoría del tiempo me imagino en que posición debo follarte o lo que traes abajo la ropa para mí o en que forma descarada vendrás a atacar —suelto un jadeo. Mis pezones están duros y él lo siente por su sonrisa —Soy un hombre que sabe lo que quiere y va por ello —termina haciendo rosar nuestras narices sé que ha notado mi respiración errática
—¿Y si el bebé es de Luis? —susurró intentando alejarme
No hay ningún cambio en su mirada parece haberlo reflexionado desde antes, solo se encoge de hombros, sin darle importancia.
—Es tuyo es lo único que importa —sonríe parece una respuesta que ya tenía lista para mí, él ya había pensado en todo
Estoy segura de que si le confieso todos mis miedos tendrá una respuesta para ellos. Mis lágrimas caen, no quiero que me mire, pero no parece ceder con su agarre, quiere una respuesta.
—Luis se operó unos meses después de Niall —le informo, sé que es lo suficiente para que ate cabos
Su expresión cambia a sorpresa, parece que no supuso en esa posibilidad.
—Maldición, es mío —susurra sin poder creerlo
Suelta mi cabello para atraerme a su pecho y abrazarme.
—Se siente como se ve —dice a alguien haciendo que ría
—¿Seré tío? —la voz de Cameron llama mi atención
Me alejo de Silas para mirar a los hermanos, pero parecen enfocados en Silas.
—Son tres —declara señalando mi vientre
—Cuatro —susurro, me regresa a mirar con los ojos entrecerrados
—Déjame comprobar si entendí —observo a Frey entrar en un colapso
—Fray hermano mío, te amo —usa Silas un tono meloso
—Tiene hijos —declara Alexis antes de darle un trago a su cerveza
—Abuso de mí —suelto con dramatismo señalando a Silas que ríe
—¿Cómo le harán con sus hijos? —parece pensar en todo
—Mi padre vendrá la próxima semana por el divorcio y los dejará, Fausto vendrá por ellos —parece que me estoy arreglando con él
Asiente conforme.
—Silas abrirá una cuenta —se a donde va esto
—No quiero dinero, prefiero que le compre ropa o cosas que ellos utilizaran —determino, sonríe como si esperará eso
—¿Puedo opinar? —alega Silas golpeando la mesa
—Ya has hecho de las tuyas, cállate —señala su hermano, levanta los brazos recargándose en el sillón
—Debemos irnos —llama mi atención Fausto —¿Dónde se paga? —estoy por llamar al mesero
—Nosotros pagamos —Alexis suelta ofendido
Saco de mi pantalón una pluma y agarro una servilleta para garabatear la dirección de la clínica y la hora.
—Es el lugar de la cita para el bebe —se la entrego la servilleta y le doy un beso rápido para irme
Regreso agarrando un empaque de papas fritas y agrego más comida de los otros platillos, bajo su mirada divertida.
Salgo del sitio dándome cuenta del frío, escucho a alguien venir doy vuelta encontrando a Silas, quita su sudadera y la coloca sobre mis hombros. Agarra mi barbilla y se acerca para besarme, le devuelvo el beso. Se separa para mirarme.
—Dame tiempo —susurro mirándolo —No quiero que nuestra relación sea por dependencia mía —suelta un suspiro, parece que no le molestaría
—No prometo mantener las manos quietas —suelta con pesar
—Creo que podemos lidiar con eso —susurro
Caminamos hasta el auto y abre la puerta dejándome entrar y luego cierra, hago un movimiento con la mano mientras Fausto conduce de regreso.
—¿Consideras que estoy mal en no ir y saltar a sus brazos? —susurro regresando a ver a Fausto
—Necesitas sanar, él ya te ayudo dándote un empujón ahora es tu turno alzar el vuelo —me da una sonrisa
Llegamos a casa y mis hijos andaban como locos, lo que genera que duerman en el suelo, porque no están dispuestos a lastimar al bebe.
Cuando pienso que se han dormido la voz de Jack habla desde las sombras.
—Amaras más al bebe que a nosotros —no es pregunta ni duda, es un comentario asertivo —No puedes decir que es mentira, es sangre de tú sangre además de que es del hombre que amas —percibo la amargura de mi niño esto significa que habla desde la experiencia y me rompe
Me levanto de la cama para dirigirme hasta donde está acostado, se sienta cuando se da cuenta. Me siento y lo atraigo para abrazarlo.
—Somos una familia rota que se unirá cuando este bebe crezca, nos amara incondicionalmente —comienza a llorar y yo también quiero, pero no debo —Verás que seremos una familia feliz —le doy un beso en la frente
Pronto siento unos brazos abrasarme desde atrás, Dexter y Niall se unen a nuestro abrazo. Al final terminamos dormidos en el suelo, me duele la espalda cuando despierto. Y leo el mensaje que me llego hoy a las 12 con exactitud, sonrió solo él puede hacer estas cosas.
“29 días para verte”
Ya ha pasado la semana y mis hijos se arreglan para ir con Silas menos Jack.
—¿Qué llevarás? —no despega su mirada del libro hasta después de unos segundos
Me escanea para luego sonreír.
—No iré —determina para volver a su lectura
—Es papá —alega Dexter como si estuviera haciendo algún crimen
—Mi papá es malo —Agrega Niall —Silas es bueno —afirma
—Mama se quedaría sola, es mi deber como hermano mayor —manipulación, río por lo fácil que se sale con la suya con sus hermanos
—Este bebé ser tu dolor de cabeza —afirmó señalando mi vientre
Eso los hace reír. Mi padre sube dos mochilas, les compré algunas cosas. Y se van. Me quedo con Jack mientras preparo la cena cuando mi padre llama. Descuelgo el teléfono y lo pongo en mi oído.
—No quiere declararse culpable —es lo único que me dice, algo de eso sabía
Si Silas no se declara culpable el abogado contrario puede usar esto a su favor. No encontró en una forma comprometedora y eso justificaría su violencia, significa la probabilidad de que Luis salga o peor que tenga que ir al juzgado. Aunque no podre esconder el embarazo por mucho. Tengo un plan para ello. Sin embargo no puedo permitir que Silas pase un día en la cárcel eso reduciría la condena de Luis que está en proceso, se negó a firmar el divorcio y exige verme para firmarlos, no estoy preparada
—Pásamelo —susurro, estoy nerviosa
—No pienso —comienza, pero lo interrumpo
—Si no te declaras culpable tendrás cargos y eso afectaría la adopción —manipulación, puedo escuchar su respiración acelerarse
—Puedo —intenta formular algo
—Si no lo haces verás a tu bebé hasta que nazca —amenazó, él suelta un jadeo horrorizado
—Eres una mujer cruel —dice con voz acusatoria
—Si no lo haces él podría ganar —susurro, suelta un suspiro rendido
—¿Jack? —menciona ahora sabe a qué otro niño me robe
—Está aquí, uno debería quedarse a cuidar a Mamá —me burló, colocar el altavoz y lo colocó sobre la mesa —Te escucha
—Hey —Jack se queda mirando el teléfono como si quisiera destruirlo
—Es obligatorio que nos llevemos bien, aunque no es necesario solo podemos ignoramos y ser felices —suelta con una sonrisa
—En cuanto vaya él se viene conmigo —determina haciéndome reír por la cara de horror de Jack
Las siguientes semanas busco una escuela. Aunque tengo su certificado de segundo año. Observo las calificaciones encontrando unos niños inteligentes.
—¿Me obligarías? —dice con una meca
—Es tu papá aunque si no quieres no te obligaré, solo dale una oportunidad —le doy un beso en la frente
Él es tu papá me salió tan natural que me sorprende a mi misma sin embargo no quiero pensar mucho en ello y sigo leyendo los casos de mi padre.
Cuando creo que no habrá mensaje de Silas mi teléfono suena haciendo que rápido lo observe, pero el mensaje hace que un sonido agudo se escuche en mis oídos. A pesar de que he cambiado mi número unas tres veces él parece encontrar mi número.
“Siempre serás mi mujer”
El mensaje viene de un teléfono que no reconozco sin embargo sé dé quién es. Mi sonrisa se borra al instante y comienzo a ver por el lugar buscándolo.
—¿Pasa algo? —llama mi atención Candela
—Estoy bien —mi respuesta es apenas un susurro
Vuelvo mi vista al menú reflexionando que comer, hoy decidí salir con Candela, debo retomar mi vida. Debo superar esto. Mi teléfono vuelve a sonar y estoy tentada a ignorarlo sin embargo me pican las manos por saber si es Silas. Al observar lo es y mi sonrisa vuelve.
“15 Días para abrazarte”
Es el único mensaje que recibo de él hasta hoy, No hay más y lo agradezco. Han sido días en los que estoy atenta a cualquier ruido que esté en mi radio cercano la paranoia ha crecido con el paso de los días.
“La próxima que te retardes no envíes mensaje”
Reacciono después de enviar el mensaje.
“La próxima te daré un azote por grosera”