Capítulo 18
CelosQuiero tocarlo, pero me es imposible con esto en las manos impidiéndolo, juguetea con mis pechos dejando algunas succiones hasta que se lleva uno dentro de su boca, succiona y pasa la lengua por alrededor del pezón y termina con un mordisco. Siento los dedos de mis pies entumidos. Lo observo cuando comienza a dar besos húmedos con algunas succiones subiendo hasta mis labios. Nos besamos de forma desesperada, siento su erección pasar por mis pliegues llenándose de mis fluidos, muevo la cadera y abro lo que puedo mis piernas dando una clara invitación. Comienza a entrar de manera lenta hasta tortuosa, jadeo cuando esta por completo dentro de mí.
—Maldición, solo fue unas semanas y estás tan apretada —hace una línea con los labios
—Silas —ronroneo alcanzando su cuello para dejar un beso
—Dame un minuto nena —susurra
—¿Necesitas la pastilla? —me burlo, él me da una sonrisa
Sale y entra haciendo chocar nuestras caderas, gimo fuerte.
—Espero que no necesites caminar mañana —susurra en mi oído comenzando a moverse
—Más —exijo mirándolo
Gotas de sudor caen, sus hombros están tensos sin embargo se relajan cuando comienza a moverse de manera brusca.
—Soy el único que puede darte todo hasta más de lo que no sabías que necesitabas —su voz ronca eriza mis bellos
Gimo fuerte y hago la cabeza atrás sintiendo el orgasmo invadirme, mis piernas duelen y se vuelven gelatina. Suelta un gemido ronco dejándose ir, se deja caer sobre mí sin dejar del todo su peso. A floja el agarre del cinturón dejándome libre, pronto lo envuelvo en brazos y me acurruco quedándome dormida.
Me levanto por la necesidad de ir al baño, en cuanto logro salir de los brazos de Silas me doy cuenta de mi cuerpo adolorido y me cuesta levantarme, oh no pensé que hablaría en serio. Suelto un quejido sin embargo logro levantarme. Parece que Silas ha caído como roca, la vez que dormí con él pareció despertarse al instante. Me coloco mi ropa interior y mi vestido y le envió un mensaje a Fausto para que venga por mí, decido dejar mi ropa interior y colocarme la sudadera de Silas,
¡“En 10 minutos estoy ahí”! Confirma mi huida, aún es de madrugada por lo que se ve en el cielo
Agarro mi bolso y me pinto los labios probando algo aunque corro el riesgo de que despierte. Dejo un beso en su mejilla y solo suelta un suspiro, bajo dejando otro en el cuello haciendo una succión, sigo mi recorrido en el cetro de su abdomen dejo otro y el último en la pelvis. Me gustaría a ayudar a su amigo ya despierto sin embargo será para la próxima. Salgo del cuarto caminando por el pasillo hasta la puerta principal y salir. Cuando cierro me doy vuelta para seguir con mi camino hasta el elevador donde presionó el botón de recepción y salgo caminando lento aunque cada roce es difícil de ignorar, debí traer mi ropa interior.
Espero por unos minutos en la entrada del edificio con el guardia que me observa hasta que se cerca y me admira de arriba abajo.
—¿Cuánto cobras? —esa simple pegunta me tiene indignada
Marco al número de Silas y contesta al segundo tono.
—Te has ido —aún parece dormido, su voz es ronca y arrastra las palabras
El auto llega y camino hasta él.
—Mi amor, El vigilante me está preguntando cuanto cobre —le doy una sonrisa mordaz a su cara pálida
Subo al auto con cuidado, Fausto me da una mirada divertida. Le doy una mirada para que no diga nada.
“4 Días para tenerte, ¿Aún crees que necesito la pastilla?” Río por su mensaje sin embargo no contesto. Solo unos días más y volveremos a vernos.
Me encuentro mirando a la ventana esperando por mis niños que mi padre dejo con Silas, Jack trajo una mochila con lo que él consideró para sobrevivir. Hoy me coloque un vestido de dos piezas color verde oscuro que está enseñando bastante, me lo puse en especial para él. Hay una tormenta a precipitándose quizá sea eso por lo que su retardo.
—¿Vas a pasar a tu cita? —regreso a mirar al doctor que me mira divertido
—No te preocupes hija, llegarán —da un apretón en mi hombro mi padre
Cuando me contempló lucir este vestido sonrió con nostalgia. Algo que agregar a la lista de cosas que debo cambiar. Tiraré todo mi guardarropa y usaré mi ropa de soltera. Me levanto siguiéndolo al consultorio. Le doy una mirada a mi padre quizá quiera acompañarme. Sin embargo mi hijo entiende y se acerca para agarrar mi mano y dar un apretón.
—Espero por si acaso —expresa convencido, asiento
Entramos y me regresa a mirar buscando que mencionar es un buen doctor sin embargo parece querer eliminar el dolor del mundo lo que es imposible. He estado visitando a un psicólogo, en específico hombre no quiero que esto me genere algún problema aunque está claro que hay uno que no soy capaz de rechazar. Reconozco esa mirada busca que decirme para hacerme sentir bien, es la mirada que muchos me darán cuando sepan mi historia y si pienso ir a juicio esto será algo que debo enfrentar más también a todos señalando desde mi embarazo hasta mis demás hijos que pienso mantener lejos. Jack también se dio cuenta y lo mira con una mueca.
—No lo necesito y no deberías hacerlo —expreso con una sonrisa dirigiéndome a la camilla y recostarme —Tu lástima hiere más que cualquier cosa que puedas mencionar —está sorprendido, se acerca y coloca su mano en mi vientre es algo natural para él
—Me gusta hacerlas sentir mejor, reconfortarlas hacerles saber que no están solas —expresa, pero no parecía querer hacerlo
—Lo mejor que puedes hacer es mencionar al bebe o dirigirte a él y no buscar que puede consolarlas, lo que una quiere es olvidar el sabor amargo y no que se lo restrieguen —sus mejillas toman un sonrojo haciéndome reír
La puerta es abierta y observo a Silas que levanta la ceja mirando la escena. No parece preocupado.
—¿Interrumpo? —desliza una sonrisa burlona que no concuerda con su mirada hay ganas de golpear a alguien en ella
El doctor quita su mano de mi vientre de forma rápida, es gracioso la coloco sin pensar como si fuera algo cotidiano.
—Eso depende —hago un silencio observándolo aún tiene una marca en el cuello — ¿Estás celoso? —le doy una sonrisa cínica
—¿Qué? —dice el doctor —Disculpa, soy William Martines —extiende su mano a Silas, presentándose y mirándome como si no pudiera creer lo que dije
—Silas —sonríe aceptando el apretón de manos
—Esta vez veremos al bebe —declara el médico volviendo a lo suyo evitando el tema
Siento a Silas acercarse y agarrar mi mano, le doy una sonrisa.
—Jack —el mencionado se levanta de la silla y se acerca
Observa las marcas de su cuello y luego a mí.
—Se le subió la misma sanguijuela —eso hace reír a Silas aunque a Jack no tanto cuando sé que ya sabe del tema
Niall y Dexter entran dándole un abrazo a Jack y luego se dirigen a mí esperando a que el doctor haga algo lo que me causa gracia.
—Muy bien veamos al bebe —suspira con una sonrisa
Pasa la máquina por mi vientre en la pantalla solo logramos contemplar una pequeña figura en el centro.
—Es hermoso —susurro
—Cuando esté llorando en la noche espero que pienses lo mismo —sonrió por la respuesta de Jack
—Para eso estarán ustedes —bromeo haciéndolo reír
Regreso a observar a Silas que tienen una sonrisa con un brillo en la mirada, me observa como si fuera lo más hermoso que encontró y me reconforta me hace sentir amada.
—Alguna vez paso por tu mente tener cuatro hijos —Silas dirige su mirada a Jack
Agarra papel para limpiar mi vientre mientras el doctor se mueve. Me ayuda a levantarme.
—No paso por mi mente sin embargo sabía que era seguro cuando contemplé que a ella le encantaría tener una familia enorme y me vi en esa escena —suelto un suspiro viéndolo, maldición eso es dulce
—Ya me embarazaste, no tienes que ser lindo —le doy una sonrisa y alzo mi barbilla
Es lo que los amigos hacen —me sonríe dándome un beso en la frente. Agarrando mi mano para ayudarme a sentarme.
—El bebe está bien, esta por cumplir su primer trimestre —hace unas anotaciones y nos entrega un sobre donde viene las imágenes del bebe
Garabatea algo en la receta y me la extiende sin embargo Silas la agarra y lee lo que está escrito.
—Nos vemos el próximo mes —me levanto estrechando su mano
—¿Sabe donde está la señora que me regalo? —me sorprende la pregunta de Niall y me tenso
Regreso a mirar a Silas que parece culpable que buscando donde esconderse.
—Sí, está viniendo con su bebe —eso no me sorprende,
Niall eleva la ceja pensando.
—Si lo abandona recibirían a mi hermano —hago una línea con los labios tratando de no llorar
—Claro, anótalo en la carta —se agacha Silas a su altura sacando de su pantalón una tarjeta y unos crayones para que le anote algo
Me doy la vuelta alejándome.
—Quiero hacer lo mismo —susurra Jack, lo regreso a mirar
Ya no puedo aguantar más y dejo salir algunas lágrimas siento como Silas me abraza atrayéndome a su cuerpo. Salimos del consultorio y caminamos por el pasillo hasta llegar con mi padre. Al observar mi estado se preocupa, sin embargo, no cuestiona. Vamos hasta un restaurante cercano, observo lo que hay para comer de manera indecisa hasta que me decido por arroz y mole con pollo. Dejo la carta para fijar mi mirada en Silas.
—Leyó Dexter una revista sobre cerrar ciclos sobre lo espiritual etc. —hace movimientos con las manos —Así que les escribieron a las señoras —hace comillas con las manos —Agradeciendo su abandono y que están perdonadas, sin embargo, que no regresen —se encoge de hombros, sé que a él también le calo
—Yo no tengo una dirección así que ayude a Niall —alega Dexter como si el plan fuera el mejor
—Saben esas personas nos buscaran cuando seamos personal altamente reconocidos y el dinero se desborde de nuetras manos —Jack sonrie con cinismo —Estudiaré la universidad y tú serás a quien le agradezca cuando obtenga mi título —me regresa a mirar
Odio ser en estos momentos una llorona.
—Yo seré la mejor abogada, sé que lo necesitaras —eso hace que suelte una carcajada
Regreso a mirar a Silas que esta a un lado solo observando y me atrae a sus brazos.
—¿Tu padre esta de acuerdo? —eso llama mi atención, parece que me perdí algo aunque Silas nos observa hasta sonreír
—Mi padre necesita más de mí de lo que yo lo necesito además de que he desfalcado el dinero de la empresa —bromea aunque no estoy segura de que del todo cerca
—Es bueno estar en una familia de abogados —suelta Dexter haciéndonos reír
Mi padre los mira con un brillo en los ojos.
—Tu sueño frustrado de tener niño se ha borrado bromeo —sin embargo, mi padre me da una sonrisa melancólica
—Para mí lo que fuera seria maravilloso, ya que tendría una parte de la mujer que ame —sonríe haciendo que el nudo en mi estómago crezca
—Ahora entiendo esto no fue casualidad —brome alejando a Silas que suelta una carcajada profunda
La comida llega y después de picar mi comida sigo con la de Silas y las papas de Jack que me mira divertido.
—La esposa de Fray nos consintió —dice Niall, al parecer este mes se ha desarrollado aun más
—¿Qué hiciste Jack? —están emocionados en saber que hijo y yo me rio no salió de la biblioteca
—Hui de la amiga de mama —eso hace que ría
—¿Candela? —contiene la risa Silas —Es bastante intensa, me declaró que el bebe sería hermoso y hacer preguntas que obvio no le conteste la mayoría —sonrió esa es Candela
—¿Solo eso? —declara indignado Niall como si fuera un error
—Le exigí que fuera un niño normal, sin embargo, no me hizo caso —suelto de manera inocente
—Vamos a la fiesta —me observa con súplica Dexter lo que hace que Niall me mire con los ojos entrecerrados
—Es el cumpleaños de mi cuñada y quiere conocerlos —nos señala con la cuchara