Therion construye un palacio a Nazgul

1227 Palabras
Luego de lo acontecido y de la derrota de las Criaturas de las Tinieblas, Azatoth no podía creer lo ocurrido, y se dirigió a Yog-Sothoth para reprenderle por no haberle dicho que una presencia luminosa iba a salvar a sus enemigos. Yog-Sothoth le contestó que no fue posible de verla venir debido a que en esos momentos él era partícipe de la batalla. Azatoth se dio cuenta que un ser supremamente sabio esperó hasta el último instante para entrar en batalla sin que Yog-Sothoth se percatara. Nazgul por su parte ardía de furia porque estuvo a segundos de aniquilar a su hermano Luciel. No podía contener su ira y en su arrebato, se encendió en fuego y arrojo flamas de fuego a todos aquellos que se encontraban a su alrededor. Algunos elfos perecieron y otros cayeron de rodillas suplicándole a que nos los matase. Nazgul dejó de seguir lanzando fuego hasta que Therion entró y terminó por fulminar a los pocos elfos que quedaban con vida. Fue tanto el fuego que arrojó el gran dragón que destruyó el palacio de Nazgul. Los dos enloquecían y por unos momentos casi se enfrentan más el dragón se apaciguó y decidió construir un nuevo palacio. El ambiente donde se construía el palacio es en un valle era rojo y estéril, como si este edificio tuviera una luz como de un fuego de bosque lejano. Es espeluznante. Se proyectan largas sombras sobre el valle. Las sombras viajan hasta el palacio hasta llegar a dos dragones enormes de mármol n***o en la parte superior. Estos dragones están frente a frente con las alas levantadas. El palacio es de un color oscuro mortal, como si estuviera hecho de anti materia. El exterior del mármol n***o es húmedo y la humedad agobiante hace difícil respirar, el aire ahí es toxico. El enorme palacio se construyó. Grandes y grises pilares de hormigón estaban apoyados en el área principal. La sala principal es confusa, rodeada de sombras impregnadas en las paredes con un incienso y el olor dulzón de la sangre que se mezcla con un olor putrefacto. Alrededor del perímetro hay varios pisos llenos de habitaciones, algunas cerradas y otras abiertas. Solo era posible alcanzar a acercarse a las habitaciones inferiores a pie, todas las demás requieren de vuelo, como los dragones. De lejos se escuchó un zumbido, como el de un enjambre de abejas o moscas reunidas en un cuerpo muerto, viniendo de un área distante al palacio. Como creaban un sonido monótono en la medida que se acercaban, podía escuchar el hipnótico ritmo más claramente. Ellos eran una multitud de guerreros de las sombras. Era un desfile grande y lujoso, acompañado por música fuerte y discordante. Las enormes columnas de concreto dentro del palacio oscurecido reflejaban la presencia de los que pasaban por allí. Miles de soldados estaban de pie hombro con hombro en los cuatro lados del palacio. Llevaban un estilo antiguo de armadura cuyo diseño jamás lo había visto en los mundos celestiales. Estos guerreros estaban radicados alrededor del palacio. Nazgul subió por las escaleras a un alto trono y un humo n***o llenó la sala. Cuando se sentó, los guerreros de las sombras estaban dispuestos a servir a su nuevo Señor. Los que estaban más cerca se arrastraron a cada lado de su trono. Este trono era hecho de cráneos de elfos y humanos, ahí Nazgul se regodeaba en un esplendor siniestro. Un escalofrío recorre en todas partes. La vacilante luz unas velas negras cerca del trono causaban que la cara de Nazgul se moviera, aparentemente cambiaba ante la mirada de todos. Sus ojos negros parecían mirarlo todo. El exquisito palacio, tan perfecto y brillante como una piedra preciosa había quedado terminado. Un líquido espeso de color amarillo brotaba de debajo de la estructura y se deslizaba por los lados. El aire apestaba a azufre. En la base de este palacio, grandes dragones negros se deleitaban en un pozo gris, como bestias salvajes que pueden refrescarse en el agua fangosa. Sus cabezas se apoyaban en la base del palacio. Leve fuego salía de sus fosas nasales, y cuando este tocaba el líquido amarillo que se deslizaba por el palacio, una llama se encendía, pero rápidamente se apagaba. Esto fue construido por Therion para darle un nuevo palacio a Lord Nazgul con legiones de soldados de las sombras y dragones incluidos. El panorama en el Reino celestial era totalmente distinta, Luciel aún no podía creer que por segunda vez hayan salido victoriosos sobre las Criaturas de las Tinieblas. En el primer enfrentamiento fue contra los dioses/caos y el Dragón Therion que gracias a la poderosa arma “LELIAL” obtuvo el triunfo. El segundo enfrentamiento que se dio en el cosmos, las cosas fue mucho más difíciles debido a la traición de Nazgul, Phantom y de todos aquellos que le siguieron. Gracias a la intervención milagrosa de Lúthien vencieron por segunda vez. Luciel tenía todo el tiempo para rearmarse con todo su poder. Había recuperado la esperanza y desde ahora nunca más dudaría de las profecías de su querido amigo Ariel. Gondor se hallaba junto con su padre celebrando la victoria. En ese mismo instante uno de los dragones celestiales se dirigió al Rey para decirle que una mujer con un esplendor inusual aguardaba en las puertas de Reino. A los cual Luciel le preguntó: -Mi querido amigo, ¿Quién es aquella mujer que aguarda en las afueras de mi Reino? -La mujer que por su aspecto parece una divinidad se llama Lúthien. Luciel se percató que ella era esa gran Luz que había hecho retroceder a las Criaturas de las Tinieblas, no esperó ni un segundo y él mismo junto con Gondor fueron a recibirla. Ellos llegaron e hicieron entrar a la gran diosa, Gondor viendo la hermosura de ella se quedó por unos momentos sin palabras. Luciel fue el primero en saludarla y agradecerle infinitamente por su ayuda. Lúthien con una cálida sonrisa le preguntó al Rey quien era aquel apuesto joven que no pronunciaba palabra alguna. El Rey le contesto que era su querido hijo Gondor, uno de los héroes de guerra de la segunda batalla que se dio en los cielos. Lúthien seguía riendo y con una voz muy dulce se dirigió a Gondor. -Apuesto joven, ¿Por qué no dices palabra alguna? -¿Acaso soy una de las Criaturas de las Tinieblas a que me tengas miedo? Gondor no podía hablar y fue su padre quien hablaría por él. -Es tu belleza deslumbrante quien ha dejado a mi hijo sin palabra alguna. Ha sido cierto que las divinidades femeninas del Abgal sobrepasan a la de las nobles Elfas. Lúthien no dejaba de sonreír y abochornaba a Gondor. Ella permaneció por unos instantes más y fue de regreso a su mundo. Cuando ella partió, Luciel abrazó a su hijo para darle ánimos y decirle que lo que le sucedía era algo normal. El enamorarse de una mujer por primera vez no tiene nada de malo. Gondor superando la situación bochornosa, se sinceró con su padre y le dijo que nunca había visto en su vida a una mujer tan hermosa y radiante como aquella diosa. Este fue el primer encuentro físico que tuvieron estas llamas gemelas, desde este día nacería el amor más hermoso que nunca se había visto ni se verá en la Galaxia entera.
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