Capítulo 38

1593 Palabras

La saqué de su cálida boquita, y la volvi a meter de golpe, y volvi a mirarla. El miedo en su rostro daba paso casi al éxtasis, así que repetí la operación dos veces más. En esa tercera embestida, su cara me pedía que la follara la boca como si no existiera nada más a nuestro alrededor, así que no podía negarme. Cada vez que entraba y salía de su garganta, sentía latigazos de placer que tenían al borde del orgasmo. Orgasmo que derramé dentro de su esófago porque eyaculé cuando la tenía encajada hasta el fondo. La saqué toda pringosa y su lengua aprovechó la parte que aún colgaba del glande. Volvió a mirarme como sólo ella sabe, y abrió la boca para soltar: -Todavía no me has follado. Ni corto ni perezoso la agarré del pelo y la di la vuelta con su total colaboración, le abrí de nuevo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR