Puedo ser una santa frente a unos pero suelo tener una mente diabólica. Y más si se trata de luchar. Con Liam soy yo misma. Me da la libertad de serlo y eso es lo que amo de él. Me imagino como estará la golfa de Jeannette en estos momentos. Alejo esos pensamientos de mi cabeza y me concentro solo en mi chico. —¿Y cómo es Italia? —Me preguntó durante la cena—. Digo, la ciudad, los lugares… —Es espectacular, deberíamos ir —sugerí sonriente. — Estoy de acuerdo —Él también sonreía— Pero solo nosotros dos. —Me parece una excelente idea. De fondo comenzó a escucharse “A thousand Years” de Christina Perri. Mi favorita, y más en esta situación. Y en la ocasión va perfecta. Todo en sí, es perfecto. El ambiente, el lugar, la cena... Él. Liam es lo más bello que me ha pasado en esta existe

