Samantha recibió la llamada del hombre que contrató para seguir a Zion. Nunca estuvo más complacida con una inversión, cada paso que su esposo daba ella lo sabía, percatándose que la rutina de Kobe se repetía incluso en los días que compartía con Theo, y el contacto de ambos no iba más allá de las sutilezas de una pareja de novios. Sin embargo, ese día las actitudes del castaño le alertaron, sabía que algo tramaba. Aunque era consciente de que su matrimonio para Zion era el cumplimiento de unas cláusulas, no permitiría que Theo se entrometiera en su camino y arruinara una cosa más en su vida como lo había hecho desde el día que abrió los ojos al mundo. La excusa de no poder recogerla y que se verían en Cotelmoda no le gustó, y comprobó sus temores con el aviso de fotógrafo. Tenía prep

