Después de pensar tanto en las palabras de Carson me fui a duchar, al salir mi nana me estaba esperando, al parecer mi padre deseaba hablar conmigo. Me vestí y salí a su encuentro, se muy de que se trata todo, lo más seguro es que despidan a Carson, aquí la pregunta es si debo salvarlo. Llegue al despacho, mi padre estaba sentado, al lado un hombre mayor, supongo que el padre de los hermanitos problemáticos, pero mi vista estaba precisamente en ese par, tenían el rostro irreconocible, mi querido Daddy estaba de pie. -Buenas noches.- mencioné -Por fin llegaste.- -¿Qué deseas de mi padre?- -Veo que no comprende la gravedad de la situación, tu perro faldero lastimó a los hijos del primer ministro Ruso, mira como los ha dejado.- Yo solo observaba a Carson, él no tenía remordimient

