__ Buenas tardes cariño - me dijo Helena dándome un beso e incorporándose a la cama - ¿Cómo estás princesa? - Le dijo a Vic, abrazándola. La niña se unió a su abrazo «ma, ma, ma».
__ Hola amor, te esperábamos para almorzar las tres. ¿Cómo te fue hoy?
__ Bien amor. Mañana no me esperen porque llegaré tarde, tengo que atender a una pacientita en el consultorio. Su madre puso una queja con la directora acerca de mí.
FLASHBACK
Esa mañana en la Escuela Básica María Auxiliadora...
__ Doctora Cabral, cuando disponga de un momento por favor venga a mi oficina - ordenó la Directora.
__ Ok, Licenciada Kathy. Deme unos minutos mientras reviso unas evaluaciones.
Helena ordenó su escritorio, tomó una carpeta y fue a la Dirección.
__ Dígame Licenciada ¿En que puedo servirle?
__ Doctora Cabral, he recibido una queja de la madre de la alumna Sara Santana. Dice que Usted le está inculcando información inapropiada. Ellos tienen creencias muy arraigadas y sabe bien lo que eso significa.
__ Con todo respeto Licenciada Kathy, sólo intento ayudar a esa chiquilla. Las conversaciones entre mis pacientes y yo son confidenciales, sin embargo vea esto - Mostró unos dibujos - Esta niña se siente mal consigo misma, se autorechaza. En mi opinión profesional, si no atacamos esto a tiempo comenzará a lastimarse y podría cometer suicidio. Y no lo permitiré. Cite a su madre a mi consultorio mañana en la tarde.
__ Entiendo Doctora y coincido con Usted. Tratemos de conciliar por el bien de la pequeña.
__ De acuerdo, Licenciada Kathy. Si no le molesta, no tengo más trabajo por hoy y mi familia me espera. Me gustaría retirarme.
__ Adelante Doctora. En un momento arreglo lo del caso Santana.
FIN DEL FLASH BACK
__ No pierdas el norte amor, estoy segura que le estás ayudando mucho. Vamos a almorzar - le dije.
- Ven cariño - Helena tomó a la niña y bajamos al comedor.
...
Al día siguiente Helena fue a trabajar con normalidad. Terminó su turno y se fue a su consultorio, el cual quedaba a unas cuantas calles.
Transcurrieron algunas horas entre paciente y paciente. A las tres con treinta minutos, recibió la visita que esperaba.
__ Buenas tardes Doctora Cabral - dijo la humilde mujer.
__ Buenas tardes Señora Pilar, por favor pase. ¿Le gustaría un té? Y para ti cariño - refiriéndose a Sara - tengo jugos de diferente sabores, toma el que quieras - Señaló un pequeño refrigerador - Al lado hay un cuarto de juegos y ahí un televisor. Puedes ver caricaturas mientras tu mami y yo conversamos - Le ordenó a la niña.
La pequeña obedeció y quedaron a solas.
__ Pase por aquí - le dijo Helena.
La oficina se encontraba en un primer piso, en un edificio sencillo. Tenía una pequeña sala al entrar, a mano derecha un cuarto de juegos para niños provisto de un televisor con canales infantiles y diversos juguetes, con un pequeño refrigerador en la entrada. A mano izquierda había otro cuarto, el cual usaba como consultorio.
Con una mesa de café baja en medio, en la que había varios portarretratos: Los Señores Cabral, Ella de niña en la playa, Una de graduación con Juliana, Victoria y Natalia, Una foto de la boda en Marsella, la primera ecografía de su pequeña y una foto reciente de Victoria, Juliana y ella en La Plaza de Mayo. Había un sillón donde se sentaba ella y dos sillones al frente donde se sentaban los pacientes. A su espalda colgados en la pared estaba su Título de Psicología y varios certificados de los Simposios a los que había asistido y diplomados realizados.
No había escritorio, ella acostumbraba usar una tabla para apoyarse al escribir. Al fondo una pequeña encimera con una cocina, una tetera y algunas tazas. Y un frasco donde guardaba las bolsitas de té. Una vez adentro, sirvió dos tazas de té para iniciar la conversación.
__ Doctora Cabral, le pido que no le siga diciendo a mi hija que lo que siente es normal. Nuestra iglesia no lo aprueba y no quiero que peque por su culpa. Pensé que Usted podía curarla, por eso pedí la terapia.
__ Señora Pilar, con todo respeto, la homosexualidad no es una enfermedad, no hay nada de malo en Sara. Quería decirle que hemos logrado avances con la psicoterapia. Cuando conocí a Sara era retraída, y su rendimiento escolar estaba deficiente. Ahora es una niña funcional y sus notas han mejorado, pero aún queda trabajo por hacer. Me preocupa su estado de ánimo y que pueda atentar contra sí misma en un futuro. Vea éstos dibujos - le mostró la carpeta - y lea esta primera evaluación. Aquí le pedí que describiera lo que siente.
Me siento mal. Hay algo mal en mí y si no se resuelve, iré al infierno. Mamá me odia, papá también. Yo también me odio por sentir esto. A veces quisiera morir. No quiero ir al infierno y pasar la eternidad bajo las llamas. Mis papás le piden a Dios que me sane, pero él no escucha. Pienso que también me odia. Y si Dios me odia y también mis padres, ¿Cómo puedo quererme?
La Señora Pilar se llevó las manos a la boca, estaba totalmente desconcertada.
__ No pensé que mi niña se sintiera así. ¿Cómo va a pensar que la odiamos? Dios, esto es nuestra culpa - dijo en sollozos - Debe pensar que soy una madre horrible, de seguro.
__ Tranquila, estamos aquí para ayudar, no para juzgar. Ella ha mostrado mejoría pero necesita continuar con la terapia y también necesita de su colaboración. Esto es un trabajo en conjunto.
__ No sabe lo que nos ha costado pagar las sesiones, Doctora. Y si no fuera por la beca de música, Sara no podría estar en la Escuela Básica María Auxiliadora.
__ Llámeme Helena, por favor. No se preocupe, no le cobraré pero prometa que seguirá con la terapia. Pensemos en el bien de Sara, esto es por ella.
__ Me gustaría que conversara con mi esposo, pero él no querrá venir. No voy a condenar a mi hija por nuestras creencias. ¿Qué clase de Dios permitiría que la vida de una niña de once años se apague?
__ Ok, hagamos algo. Los invito a mi casa el sábado a almorzar. Así podemos conversar de forma más natural. Ingénieselas para que acepte venir - Anotó en un papel y se lo dio - Esta es mi dirección.
Helena se despidió de la Señora Pilar y de Sara, organizó el expediente de ella y se disponía a salir cuando vibró su celular.
__ Cariño, ¿Qué pasó? ¿Le ocurrió algo a Vic? - Dijo Helena alarmada.
__ No amor, todo está bien. Estábamos en el Llano Mall, me la llevé al trabajo. ¿Oye estás lista?
__ Si amor, ya terminé.
__ Ok, te recojo en cinco minutos.