KIRA Cuando me desperté, lo primero que sentí fue que me estallaba la cabeza. El cuarto me daba vueltas aunque ya no me estuviera moviendo. Me senté lentamente en la cama, sintiéndome como si me hubiera pasado un camión por encima. Apenas recordaba la noche anterior… solo fragmentos borrosos: música, luces, el vestido n***o, un trago… una pelea… ¿y una voz masculina riéndose? Corrí al baño justo a tiempo para vomitar. Me tomé el borde del lavamanos y me miré al espejo. Parecía un desastre: el maquillaje corrido, el cabello revuelto, la mirada apagada. Suspiré y me metí bajo la ducha, dejando que el agua me despertara y arrastrara la resaca, aunque fuera un poco. Cuando salí envuelta en la toalla, Marina ya estaba en mi habitación, con los brazos cruzados y cara de pocos amigos. —¡Kira!

