—Buen día. —anunció Franco entrando al salón de clase, logrando que todos se callaran de repente, causando su usual efecto en los alumnos. El último examen se estaba por definir y no se salvaba ni su novia, por lo que el miedo e incertidumbre mataba a más de uno. —espero que hayan estudiado. — ¿Puedo repartir los exámenes? —levantó la mano Vicky a mi lado, lo que hizo que me mirara por inercia y lo desconocí como mi novio, a mis ojos era el profesor del que tenía que tener cuidado para no cometer infracciones. —No, hoy no Loris. —le dijo y ella bufó. Sacó de su bolso un sobre con todos los papeles que contenían los exámenes, lo dejó en el escritorio y se apoyó sobre él para mirarnos tranquilidad, lo que era raro para cómo nos sentíamos todos. —Antes de empezar a hacer esta prueba, quisie

