De no haber sido por Sam, su hija estaría dando vueltas en la madrugada por la ciudad con su progenitora drogada y entre gente que ni ella podía reconocer, sin importarle más que consumir y hacerle pasar un momento de mierda al papá y a sus abuelas con la preocupación de no saber cómo se encontraría la bebé. Por el bienestar de Clara, Sam la pudo rescatar y acudió a su padrino para que los acogiera a ambos mientras él, se encargaba de hablar con los abogados y amenazaba con sacarle la tenencia a la abuela de la nena, quien confió en su hija sabiendo las consecuencias que produciría esa chica en el estado deplorable que se encontraba. Para el mediodía cuando todo estuvo más calmo y Franco y Sam se relajaron, Clara logró dormirse de nuevo en mi pecho después de tomar su mamadera, lo que me

