Faltaban menos de dieciséis semanas para terminar el colegio, graduarme y pensar en qué hacer de mi vida. Papá me estuvo hablando muy seriamente con respecto a la universidad y si bien el Pine View seguía siendo una gran oportunidad, su central universitaria estaba en Estados unidos, para la que nos preparaban básicamente desde que entrabamos hasta que salíamos del colegio. Él había pagado una fortuna por mi educación y quería seguir haciéndolo, su trabajo lo habilitaba a poder darme el mejor de los pasares, pero aún no podía decidirme qué hacer y mucho menos quería pensar en dejar mi vida en Argentina, a Franco en principal. La relación que construíamos todos los días con él, era sorpresiva para ambos, nos encontrábamos haciendo cosas que normalizábamos como si fuésemos una pareja consti

