En la mañana siguiente Noah fue el primero que se levantó, principalmente a causa de su reloj biológico, y de inmediato fue hacia donde estaba Eru, viendo que el chico parecía estar rendido, se veía tan cómodo en la mitad de su sueño, que el joven sentía mucha culpa por despertarlo. Faltaba poco para el amanecer, pero pese a eso, todos los esclavos debían estar despiertos a esa hora, para comenzar con sus labores, es por eso que Noah, con sumo cuidado, agitó suavemente el hombro sano de Eru diciendo: −Eru, despierta... ya vendrán por nosotros...−Susurra, sin dejar de agitarlo, pero el chico no despertaba, es por eso que, chasqueando su lengua, tuvo que agitarlo con algo de fuerza−Eru... levántate−Insiste, y es ahí cuando el chico abre abruptamente sus ojos, viendo hacia todas las direcci

