Por otro lado, Isabella iba saliendo del trabajo con sus cuatro amigas. Estaba sinceramente perdida ya que no había visto a Adán en todo el día. Era algo extraño, porque él siempre estaba rondando de un lado a otro. Camila estaba ansiosa por ver al taxista, aunque quisiera negarlo. Olivia suspiraba, sintiéndose un poco cansada y algo sola. Clara estaba feliz de tener a sus amigas y no quería nada más, además de tener su libertad. Cada una se subió a su respectivo vehículo, con pensamientos y emociones que los acompañaban en su camino a casa. Andaba con los pensamientos divididos, al día siguiente se levantaron para desayunar. Las cuatro estaban juntas, y Clara puso el noticiero. "En últimas noticias, la señora Lucía Álvarez ha despertado. La prometida del magnate Adán...", la reportera an

