Su mirada gris clavada en la mía mientras que bailamos la tan sonada canción de Ed Sheeran hablando de su chica perfecta acompañado por Andrea Bocelli en su versión sinfónica, parece ser uno de los momentos más perfectos de mi vida. —eres perfecta para mí. — me susurra mi esposo y sin importar la presencia de los cientos de invitados que nos miran sentados desde sus mesas increíblemente decoradas en este elegante salón de fiestas, él me besa haciéndome sentir que el mundo tiembla cuando nos amamos. —Te amo. — susurro sobre sus labios y no hay palabras que describan mejor todo lo que siento por él. —Y yo a ustedes. — me responde y sonríe —¿te has dado cuenta que somos tres bailando? — me pregunta divertido. —Tenemos un polizón disfrutando de la boda con nosotros. — bromeo y me vuelve a

