* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Alexandre * * * * * * * * * * * * —Le dije que no era nada —comenta de forma autosuficiente mientras escucho cómo se baja de la camilla. —¿Necesitará algún desinflamante? —le pregunto a la enfermera al ignorar a la tediosa mujer. —Sí, solo un desinflamante y una que otra pastilla más —responde la persona a la que me estaba dirigiendo—. Por lo demás, todo parece estar bien. —¿Está segura que no es necesario que visitemos a un médico? —No; claro que no —contesta—, pero si ustedes desean visitar uno, les puedo dar una orden para que lo cubra la empresa. —Eso no será necesario —interviene la mujer que había caído en mi trampa. —Bueno, de todas maneras, mejor le doy la orden y, si la necesita, la usa —mencio

