* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * Amelié * * * * * * * * * * * * * —Gracias por el almuerzo —le digo antes de que él entre a su oficina. —No fue nada —contesta con un tono de voz neutral. —Bien… —suspiro— bueno, entonces yo me haré cargo de los archivos. —Sí, eso acordamos —responde relajado. —Sí… —reafirmo— entonces empezaré —le comunico; y este asiente a modo de respuesta para después terminar de abrir la puerta de su oficina y entrar; así que yo hago lo mismo. —Señorita Dupont —escucho su voz; y yo me detengo para poder girarme y mirarlo. —¿Qué sucede? —cuestiono relajada. —Nuestra apuesta aún sigue en pie —puntualiza—. Espero que no piense que, por el almuerzo que compartimos, yo dejaré que usted siga siendo mi compañera, señor

