Esa misma tarde sin previo aviso, Mariana llegó a la oficina de Sebastian acompañada de su abogado.
Sebastian sabía la razón por la que su abuela había ido al lugar pero aún así actuó como si no supiera nada — ¡Hola abuelita! ¿A qué debemos tu maravillosa visita?
Mariana le dió un golpe con el mismo sobre y lo reprendió — No te hagas el tonto, sabes muy bien que hago aquí.
— Abuelita, te ves muy tierna cuando te enojas.
Mariana lanzó el sobre en el escritorio — Firmarlos, son los papeles del divorcio.
Sebastian soltó una risita mientras ojeaba los documentos — Pensé que querías que pasará un año casado con Luciana ¿Por qué el cambio repentino?
— porque creo que merece a alguien que la respete.
Sebastian miró a su abuela a los ojos y respondió con otra pregunta — ¿Alguien como Logan?
Mariana asintió — Logan parece apreciarla mucho, a diferencia de ti que tan solo pasaste una hora con ella y luego te fuiste detrás de la mujer esa ¿o creías que tu padre, tu madre y yo no nos daríamos cuenta?
— abuela en primer lugar, no es nada de lo que crees, no pasa nada entre Emily y yo, ya todo acabó entre nosotros, en segundo lugar, tampoco pasa nada entre a Luciana y yo, no tenemos sentimientos el uno por el otro y creo que tomaste una mala decisión al tratar de unirnos ambos.
Mariana soltó una risita que aunque era de burla también estaba llena de desmotivación — te equivocas, quizás sea vieja pero tengo buen ojo para las personas y Luciana es una grandiosa mujer. solo espero que no te arrepientas más adelante te divorciarte de ella.
— Abu, te dije que la iba a cuidar y estoy haciendo todo lo posible para que tanto Logan como ella tengan una bonita relación, además creo que hago mi papel de Cupido mucho mejor que el tuyo, porque ya hasta ellos pudieron intercambiar números.
— Intercambiar números no es una gran hazaña, eso se puede hacer de un momento a otro, solo quiero que me cuentes cómo harás para que tu tía acepte a Luciana aún sabiendo que no viene de una familia prestigiosa o de la mejor universidad del país. Logan puede quererla mucho pero su madre será sin duda alguna una piedra en el Zapato.
Sebastián se quedó pensando por un momento. Cuando pensó en unir a Luciana con Logan nunca pensó en su tía, pero ahora viéndolo desde el punto de vista de su abuela, se daba cuenta del error que había cometido. aunque Logan fuera un buen partido, su tía era una bruja con todas las de la ley.
— abuelita, creo que no pensé en eso, mi tía Regina es terrible, pero no te preocupes, me encargaré de proteger a Luciana, si mi tía se atreve a decirle o hacerle algo, Yo me enfrentaré a ella.
Mariana negó con la cabeza — No es tan simple como crees, a tu tía no le va a importar pelear con tu madre o contigo, para lograr separar a Logan de Luciana.
Sebastian miró a su abuela con total incredulidad, no estaba de acuerdo con lo que decía sobre su tía, quizás era una persona un tanto irracional, pero no hasta el punto de sacrificar a su familia por sus propias ideas retrógradas.
Mariana parecía convencida de que Regina le pondría las cosas difíciles a Logan y a Luciana, mientras que Sebastian creía que había manera de solucionarlo.
— Sebas, espero que no te arrepientas cuando hayas perdido a Luciana, realmente creo que ustedes eran una excelente pareja.
— Abu, Luciana me cae bien, pero no como mujer, es más un sentimiento de amigos o hermanos.
Solo Sebastian sabía que sus sentimientos hacia Luciana estaban cambiando y que ya estaba arrepintiéndose de su decisión.
Mariana pensó que era estúpido lo que decía y decidió no darle más largas al asunto sino hacer un trato con el — Hagamos un trato.
Sebastian frunció el ceño — ¿Qué clase de trato?
— si en lo que resta de año, te llegas a arrepentir de la decisión de separarte de Luciana, tendrás que buscar una esposa y casarte.
Sebastian mostró una sonrisa porque aunque estuviera arrepentido nunca se lo diría a su abuela — ¿Qué pasa si no me arrepiento nunca?
— No te volveré a molestar con un matrimonio y no volveré a meterme en tu vida o tus decisiones.
Sebastian considero que era una apuesta muy buena, además su abuela era una mujer de palabra "Esto es tan fácil como quitarle un dulce a un bebé" — Es un trato, espero que dejes de insistir en que me vuelva a casar cuando nuestra apuesta termine.
Ambos sellaron su trato con un apretón de manos y una sonrisa de triunfo al mismo tiempo.
Cómo el propósito inicial de la visita de Mariana era el divorcio de su nieto y Luciana no quería demorar — Dile a Luciana que venga, ella también debe firmar.
Sebastian aceptó y le pidió a José que la buscara.
Luciana no tardó en llegar y saludó con mucho cariño a Mariana — Hola abu, ¿Cómo estás?
— Un poco triste, me hubiese gustado verte a ti y a Sebas Juntos, pero creo que alguien te puede tratar mejor de lo que te trata Sebastian.
Luciana la consoló con un abrazo — Está bien, Sebastian ama a alguien más y es justo que él esté con la persona que ama.
Sebastian quería refutar, ya le había dicho que entre él y Emily no había nada — Luci, deja de agregar leña al fuego, ustedes son dos contra uno, es obvio que me van a ganar.
Mariana respiró hondo y le pasó el acuerdo de divorcio a Luciana — Fírmalo.
Luciana observó el documento y lo revisó bien, en el acuerdo de divorcio le estaban dando mucho dinero, algunas propiedades y algunas acciones del grupo Contreras.
Luciana se negó a firmar eso, puesto que consideraba que no había trabajado por nada de eso. Mariana había ido preparada para eso y no la obligó a firmar ese acuerdo.
— Está bien, no tienes que firmar ese acuerdo, puedes firmar este — Mariana le pasó otro documento más razonable, dónde se le ofrecía un trabajo por el tiempo que ella quisiera y un apartamento en una buena zona residencial.
Luciana no puso resistencia ya que creía que si se negaba a aceptar este acuerdo podían obligarla a firmar el primer acuerdo.
Tanto Sebastian como ella firmaron el acuerdo de divorcio y Mariana se levantó con una sonrisa.
— ya que ambos firmaron, es porque estuvieron de acuerdo con las letras pequeñas.
Sebastian y Luciana se miraron un poco temerosos y leyeron nuevamente el acuerdo de divorcio, pero está vez se dieron cuenta de la cláusula que indicaba que ambos debían vivir juntos hasta que el divorcio se hubiese concretado.
Sebastian frunció el ceño en descontento — Abuela, me engañaste.
— No te engañe, todo está en el acuerdo, me preguntó si así revisas los documentos de la empresa.
Sebastian se sintió ofendido por el comentario de su abuela, él era un hombre muy audaz en temas de negocios, solo que no le dió importancia a ese acuerdo, pensando que su abuela no le colocaría una trampa.
— Chicos, los dejo, les avisaré cuando esté listo todo.
Ambos vieron como la anciana salía de la oficina con una sonrisa en su rostro como si acabará de terminar una hazaña muy peligrosa y no hubiese recibido ningún rasguño, mientras que ellos se sentían estafados.