El ambiente en el hospital era denso, como si una nube oscura hubiera descendido sobre el lugar. La tensión entre Rey, Leah y Cam había alcanzado su punto máximo, y todos lo notaban. La llegada inesperada de Leah en medio de la acalorada discusión entre Rey y Cam había dejado a ambos hombres en silencio, como si sus palabras no pudieran expresar lo suficiente. Leah, exhausta de las confrontaciones constantes y los malentendidos, les lanzó una mirada de cansancio. —¿Qué está pasando aquí? —preguntó nuevamente, esperando que uno de los dos hablara, aunque sabía que no sería una conversación fácil. Rey fue el primero en responder, pero no con palabras; sus ojos la buscaron, intentando transmitir lo que su boca no se atrevía a decir. La culpa, la confusión y el deseo de arreglar todo eran e

