LUCAS ¿Me puedo resistir a una mujer tan hermosa como ella? Imposible, soy un pobre hombre de carne y hueso, sumamente sensible y vulnerable ante las mujeres hermosas, como esta pequeña mujer que llegó a trabajar a casa de Sebastián. Cosa que me fascina, por que la mujercita tiene agallas y un carácter que se puede ver de lejos que es de los mil demonios. Además y lo que más llamó mi atención, fue el hecho de que no me mira como el resto de las féminas del mundo, todas caen ante mis pies, un par de palabras y ya las tengo en mis manos suplicando por mi atención, pero esta niña no, ella no me da ni la hora. Suelto un gruñido ante eso, no me gusta, necesito que caiga ante mis encantos para llevarla a mi cama. - No se que piensa esa mente tuya, pero no, te lo prohíbo Lucas - suelta Mar

