Cap. 2. Esperanza.

1444 Palabras
Llegamos al gran baile. Esta vez su majestad eligió el salón principal, es el más grande del palacio y el que solo se utiliza en eventos, digamos especiales, nunca se ha utilizado para un baile de debut. Al llegar, vemos que medio mundo ya está aquí. Mi padre me ayuda a bajar. Mi hermana llega detrás de nosotros, así como mi hermano William. Todos vamos hacia adentro, soy anunciada, ya que la temática será que la debutante de cada familia entra primero y detrás la familia, al hacerlo todo mundo voltea a observarme, con una mirada de total asombro. Yo voy entrando, sintiéndome como un bicho raro. Y es que al ir ingresando, noto que las demás debutantes están vestidas con vestidos dorados, solo yo llevo este color fúnebre. Su majestad está sentada en su trono y al verme entrar sonríe, una sonrisa macabra, ahora lo entiendo, hizo esto para humillarme y no es que sea malo vestir de n***o, pero el que ella me haya hecho vestirme diferente y hacerme ser el centro de la atención es como su manera de retarme a mí y a mi familia. —Vamos, cariño, no le demuestres que esto te afecta. —Mi madre se pone detrás de mí y me dice en voz baja, el resto de mi familia se acerca para darme su apoyo y entramos todos juntos. Tomo aire, respiro profundo y le regreso la misma sonrisa a su majestad, llego hasta ella y le hago la habitual reverencia. Camino con elegancia y altivez, justo como Elizabeth, mi madre y la abuela me han enseñado. No dejaré que esa malvada mujer arruine mi noche. Lo veré positivamente y aprovecharé que el color me queda excelente y me hace ver mucho más elegante. —¿Estás bien? —Anthony, se acerca y pregunta. Ya que es claro para los más cercanos y conocen un poco de la rivalidad de mi familia con su majestad, esto fue algo para hacerme quedar mal. —Sí, creo que al final me está haciendo un favor. Destaco aún más entre las demás, el color me hace ver más hermosa, ¿no lo crees? Sin duda soy la más linda —Él sonríe. —Digna respuesta de la vanidosa Amber. Yo te diré que ese vestido es muy hermoso, que tu porte lo hace lucir, pero de ahí a que seas la más hermosa, no lo sé. Me reservaré mi respuesta, aún no he visto a todas las demás. —Ese tonto y sus respuestas. ¿Qué le cuesta decir que si soy la más hermosa? ¿Será que él en verdad no lo cree? —Pues yo podría apostarlo, ya verás que en cosa de minutos mi tarjeta de baile estará llena, así que aprovecha si tú vas a querer que te haga el honor —Ay, no, creo que fui muy directa, me arrepiento, va a creer que me tiene en sus manos. —No estoy seguro de querer semejante honor —esté tonto, siempre llevándome la contraria. —Tú te lo perderás, por tonto. —¿Crees que de veras sea tan malo perder un baile contigo, que sea el acto de un tonto? —Definitivamente, el hombre que pierda la oportunidad de perderse un baile con tan bella dama, es el más tonto de los hombres —El Marqués llega detrás de nosotros y dice —Por eso es por lo que estoy aquí, espero no haya olvidado que me concedió un baile, y espero ser el primero, claro que si me concede toda la noche seré el hombre más feliz. —Marques, ¿acostumbra a escuchar conversaciones ajenas? —Anthony, aprieta sus puños y le pregunta de una manera sarcástica. —Duque, no, no suelo hacerlo, me disculpo, es solo que cuando algo o alguien llama mi tención me es imposible mantenerme alejado y no estar atento a todo lo que hace y déjeme decirle que la señorita Amber, me tiene totalmente cautivado —Que hombre tan directo. —Comprendo, pero le recomiendo cuidar sus modales, el que este tan interesado en la señorita no le da derecho a ser un tanto impertinente ya que como pudo notar la señorita y yo estábamos teniendo una conversación interesante —Me siento un tanto extraña con esto, no entiendo a Anthony, hace nada prácticamente me estaba diciendo que soy insignificante y ahora parece estar celoso. —De nuevo me disculpo —ríe —creo que estaré disculpándome con usted toda la noche mi lord, pero es que ante tanta hermosura me vuelvo como un tonto, que solo actúa por impulso. Me disculpo por interrumpir, pero es que el baile esta por iniciar y solo me acerque para poder tener el honor de bailar con usted —Me mira directamente, con una mirada dulce, encantadora no lo negare, es como un niño, además de ser espectacularmente atractivo. Sonrió y al momento siento la mirada acusadora de Anthony, me mira de una manera acusadora. No se que hacer, no puedo negarme ya le había concedido el baile, pero temo que Anthony, de nuevo se moleste, aunque merece verme bailar con otro a ver si se le quieta lo grosero y lo tonto. —Claro mi lord, ya se lo había prometido —No me queda más que aceptar seria descortés que dijera que no. —Bien los dejo para que disfruten de su baile, con permiso —Anthony, dice molesto y se va. Me da pesar verlo irse así, pero no puedo hacer más. El baile comienza y el marqués y yo abrimos el baile. Todo el mundo nos observa, las demás parejas comienzan a acompañarnos y entre esas parejas está Anthony, con la odiosa de Harper, la cual me sonríe con suficiencia. El marqués no dejó de ser atento conmigo toda la noche, lo cual agradezco, mi familia parece complaciente con él. Anthony no volvió a acercarse a mí en toda la noche, se dedicó a bailar con todas las debutantes, incluidos dos bailes con la odiosa de Harper y una con Rachel. —Amber, la favorita de la temporada, felicidades —Y hablando de ellas. —Gracias, qué lindas. —Parece que estás teniendo mucho éxito, ser la favorita te ha tenido acaparada, todos los caballeros se han desvivido por un bailar contigo. —Bueno, Rachel, todos no, no te he visto bailar con Anthony, no me digas que no te solicito ningún baile —La odiosa de Harper, dice sonriente, casi echándome en cara que ella ha bailado ya dos bailes con él. —No, ni es necesario, con tantos caballeros interesantes sería una pérdida de tiempo malgastar un baile con ese tonto —digo con indiferencia para que no se den cuenta de qué me afecta. —Me alegra escuchar eso, espero que sigas disfrutando de todos esos caballeros interesantes —Ay, no, esa es la voz de Anthony, a mis espaldas —Harper, vamos, me debes un baile más. Y de nuevo se va con esa presumida, es increíble, aunque estoy segura de que ella me preguntó justo por qué lo vio detrás de mí y yo como tonta fui abrir mi boca. Claro, y de nuevo él volvió a no acercarse a mí, mi tarjeta quedó llena de baile con casi todos los caballeros interesantes, sin contar que con el Marqués baile cuatro. Mi primer baile fue justo como lo soñé. Fui la favorita, destaqué entre todas las debutantes, fui el tema de la noche; sin embargo, no me sentía feliz. Soñé con ser la noticia de la noche, pero entre los brazos de él, de ese tonto que ni siquiera me miró. Salgo al balcón a tomar un poco de aire. —Lo lograste, has sido la más admirada, el centro de las pláticas de todo el mundo, la gran Amber, la mujer de la noche —Anthony, se acerca. —Eso, ¿te molesta? —No, en realidad no, me da gusto porque lograste tu sueño. Los más flamantes caballeros están interesados en ti, mañana tendrás un salón lleno de todos ellos solicitando tu favor, harán gala de sus mejores cualidades para llamar tu atención. Tu sueño, ¿cómo podría molestarme verte feliz cumpliéndolo? —Y de esos flamantes caballeros, ¿estarás tú? —No pude evitar preguntar. —¿Te gustaría que yo estuviera? —Se acerca a mí y pregunta. —Amber, es hora de irnos —mi hermana, llega en ese momento y me dice: más inoportuna, no pudo ser. —Tengo que irme y espero verte mañana —Me despido y le digo, él solo me sonríe y con esa sonrisa vuelve a mí la esperanza.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR