Matteo:
Fue un viaje demasiado largo, todas mis horas de vuelo no logre dormir, pensé todo el viaje en esa hermosa rubia que ahora estaba a kilómetros de mí.
Una vez que llegué al aeropuerto, un auto estaba esperando por mí, ya que mi padre se había encargado de todo. Tengo mi propio departamento, del cual solo conozco por las fotos que mostro papá, la verdad es que me emociona saber que viviré solo.
El conductor se da una vuelta por la cuidad de Boston, y me habla en el camino explicando los lugares por los cuales pasamos, esta cuidad es hermosa.
Una vez que llego al departamento, veo que es mucho más grande de lo que pensé. Tiene un comedor gigante, lo cual me hace sonreír, porque a mí se me quema hasta el agua, Lex es la que siempre cocina cuando estamos sin nuestros padres.
El recuerdo de ella me invade y decido llamarla para avisarle que ya estoy aquí, le hago una video llamada para que conozca mi nuevo departamento.
—Tu nuevo departamento esta hermoso. — intenta dar una sonrisa, pero no lo logra.
— Por favor, Lexie no estés triste, prometo llamarte siempre.
— Tonto... estoy feliz por ti... me encanta saber que cumplirás tu sueño más grande.
—Entonces porque esa carita.
— Cuando llegue a casa del aeropuerto, Lucas estaba en casa con mi madre... y con todo esto de la despedida no había tenido tiempo de contarle que habíamos terminado.
Yo aprete los puños. El muy hijo de puta, solo espero que yo me fuera de Los Ángeles para volver a lanzarse encima de Lex.
—Supongo que no lo vas a perdonar. — anuncie en un tono demasiado duro. — Te corto por un mensaje de texto Lex.
— No lo sé Matt, le quiero. Y la verdad es que ahora que ya no estarás conmigo, creo que me hará bien su compañía.
— Por favor, Lex... — suspiré. — no puedes perdonarlo. — anuncie enojado y ella me observo extrañada.
—Tú sabes algo que yo no. — no fue una pregunta, era una afirmación, note su ceño fruncido.
— Él se está acostando con Sofia.... — hice una pausa al ver su reacción— El día en que ella y yo cortamos, fue porque los encontré follando. — note como sus ojos se llenaban de lágrimas y su cara cambiaba de una de enfado a una de decepción.
— P....porque no me lo contaste de inmediato. pensé que nos contábamos todo.
— No quería hacerte daño.
— Pero ahora me siento peor Matteo. Me siento sola y engañada y tu no estarás para abrazarme...
—Lo siento princesa... tú sabes que te amo y que jamás haría nada para herirte.
¡Esperen! ¿le había dicho que la amaba? Que pasaba por mi cabeza.
La vi nerviosa y supe que notó lo que dije. Tenía la esperanza que con la gran confesión de que su novio estaba con Sofía podría pasar por desapercibido mi estúpido arrebato.
—Iré a terminar de ordenar mis cosas, mañana es mi primer día de clases. —anuncié al ver que ella aun no hablaba. — Por favor ... No te enfades conmigo... No ahora que estamos tan lejos.
—No estoy enfadada, — dijo bajito— solo un poco dolida, no pensé que me pudieras ocultar algo como eso — me miro a través de la cámara y pensé por un segundo que ya no hablábamos de Lucas— Tranquilo, mañana estaré mejor, suerte en tus clases te quiero.
—Suerte para ti también. Te quiero más. — dije respondiendo con un saludo que teníamos de pequeños.
Me dispuse a ordenar un poco la casa y me dieron las 10 de la noche.
Estaba a punto de ir a la cama cuando suena el timbre. Dude si abrir o no la puerta ya que es no conozco a nadie en Boston.
—Hola—salude, mirando a la chica que estaba detrás del umbral de la puerta.
—Hola, ¿eres nuevo aquí cierto?, soy tu nueva vecina, del departamento de arriba— la mire intentando entender porque tocaba mi puerta— venía a invitarte a la fiesta que hacemos todos los años antes del primer día de clases.
—Si soy el nuevo— dije respondiendo su primera pregunta— y la verdad es que ya estaba por ir a la cama, pero si me gustaría ir. —digo pensando en socializar como me dijo un millón de veces Lex.
—Perfecto ya está por empezar— dijo sonriendo — es el departamento 20A. Solo tienes que entrar dejaré la puerta entreabierta —habla guiándome el ojo.
—ok. Nos vemos. — dije mientras ella se alejaba.
Cierro la puerta y me cambio rápidamente de ropa y me dirigí al piso de arriba.
Está lleno de personas es del mismo porte que el mío, pero se ve pequeño con esta multitud.
—Hola... —se acerca a besarme la misma chica que fue a invitarme. — ven baila conmigo.
Es mi idea o está coqueteando abiertamente conmigo.
Yo la sigo y bailo con ella. Se apega demasiado a mi cuerpo, no puedo evitar sentir su trasero pegado a mi polla, lo cual me sorprende dado que ni nos conocemos, pero si ella se siente cómoda, yo no seré el que la aleje.
Ella se voltea y se cuelga de mi cuello, dejando unos besos calientes por mi cuello, yo la detengo y le subo la mirada, para que quedemos cara a cara, debo admitir que es muy guapa, y yo estoy soltero y en una cuidad nueva, y acababa de confesarle a mi mejor amiga que la amaba y ella no respondió nada al respecto.
La bese apasionadamente y siento nuestras lenguas unidas, sabe a ron y a vodka combinados. Ella me arrastra hasta lo que supongo que es su cuarto. debo admitir que estoy pensando con la polla y no con la cabeza, pero que le vamos a hacer.
Me introduzco en su cuarto y debo admitir que estoy algo nervioso, jamás me he acostado con una mujer sin conocerla, solo he estado con Sofia, y la muy zorra me engaño con el novio de mi mejor amiga.
Nos desnudamos y pasamos un buen rato juntos, debo admitir que se notaba que la chica tenía bastante experiencia porque me chupo la polla de una manera que me dejo loco, me acomodo a su lado y me duermo.
La mañana siguiente siento como me despiertan.
—Tienes que irte cariño.
— ¿Perdón?
—No... no te disculpes estuvo muy rico y todo, pero no suelo dejar que los hombres se queden conmigo.
Debo admitir que me dolió escuchar eso, no planeaba establecer una relación con ella, pero por lo menos quería compartir un desayuno, supongamos que tenía esa perspectiva de que los hombres éramos lo que arrancaban o echaban a las mujeres de su cama, ella me demostró que no era así.
— ok. —agarro mi ropa y comienzo a vestirme.
—Oye no te lo tomes personal, cuando quieras repetimos. — dice dejando besos en mi cuello. — Deberías acostumbrarte a tener unas buenas noches de sexo sin compromiso. No hay nada de malo en ello si estas soltero. — hace una pausa— ¿Estas soltero cierto?
yo no respondo y salgo de su cuarto, el departamento está hecho un asco, latas de cerveza, botellas de todo tipo de licor botada por el piso, tomo mi celular y veo que son las 8 de la mañana. llego a mi departamento y me doy una ducha.
Me arreglo para ir a clases, me alegra que comenzarán a las 10, camine hacia la facultad que no quedaba tan lejana, así aprovechaba de reflexionar de la noche anterior, y aprender que no debo acostarme con mi vecina apenas llego a una fiesta, lo peor es que ni siquiera podía culpar al alcohol, porque mi estúpida calentura ni siquiera me dejo beber antes de aceptar sus insinuaciones, sin darme cuenta ya estaba en su cama.
Llego a mi primera clase y me siento en los primeros asientos, hay dos chicos idénticos a mi lado, y se presentan de forma cordial.
— Hola soy Andrés, es el Vicente mi hermano gemelo.
—Me llamó Matteo. — les respondí su saludo amablemente.
—No eres de por aquí cierto. — habla Vicente.
—Soy de Los Ángeles, California.
— Nosotros igual. —dicen al unisonó.
—Buenas tardes alumnos. — saluda el profesor entrando al salón de clases, por lo que nosotros dejamos de hablar de inmediato.
En la primera clase solo nos realizó una introducción de la carrera, nos presentamos y explico cómo funcionaban los campos clínicos, y porque esta universidad estaba considerada una de las mejores para estudiar medicina.
Pase todo mi día con Bicho y Andrés son unos chicos increíbles, ambos tienes demasiado musculo para mi gusto, por lo que me veo como un fideo a su lado, creo que les encanta estar una ben parte del día en el gimnasio.
Por lo que me contaron sus padres ahora están separados, pero hace un tiempo pasaban discutiendo en su casa, por lo que ambos se inscribieron en un gimnasio, para no presenciar las discusiones.
Me alegra que mis padres se amen tanto y que jamás me tocara presenciar una pelea de esas, por lo que me contaron son horribles.
Al final de todas nuestras clases, en las cual hablaron lo mismo, tirándole flores a la universidad. nos fuimos juntos, y nos dimos cuenta de que vivimos en el mismo departamento.
¡¡No es increíble!!
Me convencieron para que me inscriba en el gimnasio con ellos, y la verdad es que me gusto bastante la idea.
este me servirá de distracción y además ganar un poco de cuerpo.
También me contaron que al igual que a mí, la vecina del piso de arriba les realizo una gran bienvenida en su cama.
¡¡UN TRIO... LO PUEDEN CREER!!
— Carajo... el Condón. — dije cuando empezaron a contarme su gran experiencia s****l.
—No me digas que no te protegiste. — Andrés habla sorprendido.
— Eso es esencial querido compañero. — añadió Bicho.
Yo solo tome mi cabeza con mis manos, tratado de pensar que hacer.
— Tranquilo Matteo. Mira ahora existen unas pruebas que te entregan los resultados el mismo día. —dice bicho
—Por favor no te hiperventiles... respira. — trata de calmarme Andrés
—¡¡Soy un idiota como se me olvida el PUTO CONDON!! — doy un grito ahogado.
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Lex
Ha pasado una semana desde que Mateo se marchó. Hemos hablado todos los días, hicimos una video llamada y conocí a sus amigos.
Son gemelos, son un lio...
En el rato que conversamos me contaron que tienen una vecina que ha pasado por los tres.
Al ver que bicho soltó ese comentario Matteo lo fulminó con la mirada, y casi lo mata, supongo que su vida s****l no es de mi interés, era ilógico pensar que en los siete años que debe estar allá seguirá soltero.
Y yo no hice ningún comentario sobre la confesión de los chicos, no quería saber eso, pero no quise ser descortés por lo que solo me reí con ellos.
En mi universidad ya comenzamos con la materia fuerte, tenemos que leer demasiado libros, unas constituciones para introducirnos al área de derecho.
Ya tengo dos amigas, Anto y Bea, ya hemos realizado dos juntas de estudio en el departamento de Anto, y me encanta saber que son igual de responsables que yo.
Estudiamos lo suficiente y luego bebemos unas cervezas para relajarnos.
Mi madre es la más feliz con mis nuevas amigas.
Han pasado por casa un par de veces a buscarme y mi madre las adora, dice que son muy lindas.
Anto es alta de pelo castaño y unos ojos color esmeralda que matan a todos los futuros abogados.
Bea es delgada y de pelo color rubio, su piel es blanca, pero luce bronceada y ella es como de mi estatura, su cabello llega a la mitad de su espalda.
Mamá y papá están pensando ir a New York, dado que el tío Zack levantara una nueva sucursal de la empresa en esa ciudad, yo obviamente los apoyé. Ellos siempre han estado pendientes de mi opinión.
Hemos decidido que me quedaré en casa sola, mi madre quería comprar un departamento para mí. Pero yo estaré bien en la misma casa en la cual me crie y tengo todos los recuerdos a Matteo. Además, siempre he querido que mi primer departamento sea yo quien lo compre.
Las cosas con Lucas van de mal en peor, luego de la conversación con Mateo lo encare. El llego a mi casa, porque yo le había dicho que pensaría si volver o no con él.
Pero después de lo que me enteré jamás volvería a estar en una cama con él.
Le aclaré a mi madre que lo nuestro se había acabado, para que no llegue más por casa. Él se defendió diciendo que ella lo provoco, y que había sido solo un par de veces. Yo la verdad estaba empezando mi vida universitaria y prefería estar sola y conocer personas nuevas, porque siendo sinceras, perro infiel, jamás cambia.
Le dejé las cosas lo suficientemente claras. Jamás volvería con él.
Esta semana en la universidad habría una fiesta mechona, que es una fiesta que se realiza para dar la bienvenida a la carrera.
Por lo que estamos en la casa de Anto vistiéndonos para la fiesta, yo me pondré un vestido n***o ajustado, con unos tacones, Anto lleva un vestido rojo y su cabello tomado en una coleta y Bea va con un vestido blanco hermoso y unos tacones negros.
Nos dirigimos al local donde será la fiesta. Vemos todos nuestros compañeros y ellos se acercan a saludar.
Nos introducimos en la disco y hay demasiada gente, estudiantes de todos los años.
Nosotras primeramente llegamos a la barra y pedimos unos tragos. Yo me pido un mojito frambuesa y mis amigas unas margaritas.
Luego de beber nuestro trago nos ponemos en el centro de la pista y bailamos.
Se acercan unos compañeros y dicen:
—¿Quieren bailar? — pregunta Teo, apuntando a sus amigos Caleb y Diego creo que se llamaban.
— Claro— respondió Anto por todas.
Anto bailó con Caleb, Bea bailó con Teo, y yo con Diego.
Todos eran muy guapos, por lo que nadie alegó con quién le tocó bailar.
Me alegro de que me tocara con Diego, dado que tenía un aire a Matt.
Tenían el mismo color de cabello, y la misma altura.
Aunque Diego tenía más músculos.
Mateo nunca fue de hacer deporte. Aún recuerdo que cuando nos tocaba clases de gimnasia ambos nos escondimos para no correr las vueltas correspondientes.
Estamos bailando con Diego muy juntos y él habla a mi oído.
—¿Te gustaría que nos vayamos a un lugar más cómodo?
***
Nuevo capítulo
Comenzamos a ver la vida universitaria de Lex y Matteo.
Espero que les guste el capitulo.
Dejen sus votos y comentarios.
Los quiero mis bolitas de pasión.