Los días que siguieron resultaron ser más duros de lo que pensaron Nicole y Cristóbal, pues dos semanas más tarde, la doctora habló con ellos y les informó que el estado de su pequeño no era el mejor, pues no estaba respondiendo al tratamiento, los medicamentos no estaban teniendo el efecto deseado y solo quedaba un último recurso, habían solicitado una nueva medicina a Estados Unidos y que esa misma noche llegaría, pero que no era segura su recuperación, que quedaran atentos al teléfono, que pasaran a verlo y se despidieran… Nicole contuvo el llanto con gran dificultad, Cristóbal dejó caer un par de lágrimas. Entraron a la sala y en su incubadora, David parecía cansado, sin fuerzas ni ganas de seguir luchando. ―Mi amor ―le habló Nicole―, yo sé lo difícil que es luchar cuando no quedan

