―¿¡Qué?! ―preguntó Mónica exaltada. ―Lo siento, hoy mis hombres me avisaron poco antes de que llegaras. ―Klaus, ¿te das cuenta de lo que eso significa? ¡Estamos en peligro! Nuestra hija está en peligro, si esa mujer los encuentra, se los topa, se irá en su contra y puede incluso matar a Malinka. ―No digas eso, sabes que nuestra pequeña tiene guardias que la vigilan, esté con quien esté, no la dejan sola jamás, lo mismo tú, no están en peligro. ―Eso no lo sabes. ―Lo sé porque mis mejores hombres están al cuidado de ustedes, jamás las pondría en peligro. ―Nos pusiste en peligro en el momento en el que la trajiste a pesar de que se había escapado y no mostraba mejoría, como me dijiste. Si ella hubiese mostrado algo de arrepentimiento, de mejoría, yo te habría apoyado, te apoyé cuan

