REVELACIONES Y CONSECUENCIAS

966 Palabras
Alex: La tensión en la oficina se había vuelto insoportable. Cada vez que veía a Cecy y Lucas juntos, una punzada de celos me atravesaba. No podía soportar la idea de que ella pudiera estar involucrada con él, especialmente cuando yo mismo había cruzado límites con Natacha. Necesitaba recuperar el control de la situación, y la única solución que se me ocurrió fue eliminar la tentación de raíz. Decidí despedir a Natacha. Sabía que despedir a un empleado requería tacto y justificación. Según las recomendaciones de expertos, es fundamental tener claras las razones del despido y comunicarlas de manera respetuosa y sincera. Convocarla a mi oficina fue más difícil de lo que anticipé. Natacha entró con una sonrisa, ajena a lo que estaba por suceder. —Natacha, por favor, siéntate —dije, intentando mantener la compostura. Ella tomó asiento, aun sonriendo. —¿De qué se trata, Alex? Respiré hondo, buscando las palabras adecuadas. —Natacha, hemos evaluado tu desempeño y, lamentablemente, hemos decidido prescindir de tus servicios. Esta decisión es definitiva y efectiva de inmediato. Su rostro se transformó de sorpresa a indignación. —¿Qué? ¿Por qué? He cumplido con todas mis responsabilidades. —Entiendo que esto es inesperado, pero la decisión está tomada. Recursos Humanos te proporcionará los detalles sobre tu indemnización y otros procedimientos. Natacha se levantó bruscamente. —Esto es una injusticia, Alex. Y lo sabes. La observé salir de mi oficina, sintiendo una mezcla de alivio y culpa. Creía que, al despedirla, podría restablecer el equilibrio en mi relación con Cecy. No anticipé las consecuencias que esto traería. Natacha, en su indignación, decidió buscar a Cecy antes de abandonar la oficina. La encontró en la sala de descanso, tomando un café. Cecy: —Cecy, ¿podemos hablar? —dijo Natacha, tratando de mantener la calma. Yo la mire con curiosidad. —Claro, Natacha. ¿Qué sucede? —Acabo de ser despedida por Alex. Sin ninguna razón válida. fruncí el ceño. —¿En serio? Eso es... inesperado. Natacha respiró hondo, decidiendo que era el momento de revelar la verdad. —Cecy, hay algo que debes saber. Alex y yo... hemos estado involucrados. Tuvimos una aventura. la mire fijamente, intentando que mi rostro fuera una máscara de sorpresa. —¿Qué estás diciendo? - dije —Sé que es difícil de creer, pero es la verdad. Y creo que mereces saberlo. Me levante lentamente, tratando de procesar la información. —Necesito tiempo para pensar en esto, Natacha. – le dije —Lo entiendo. Solo quería que supieras la verdad antes de irme. Después de la conversación con Natacha, me se dirigí al baño, cerrando la puerta detrás de mí. Me mire en el espejo, tratando de contener las lágrimas. Aunque había sospechado de la infidelidad de Alex, escuchar la confirmación de labios de Natacha fue devastador. Recordé las noches en las que Alex llegaba tarde, las excusas vagas, las miradas furtivas. Todo encajaba ahora. Sentí una mezcla de ira, tristeza y traición. Decidí que confrontaría a Alex, pero no de inmediato. Necesitaba tiempo para asimilar la información y planificar mis próximos pasos, esta vez no iba a salir corriendo y dejar todo a mi paso. Esa noche, en casa, esperé a que Alex llegara. Cuando él entró, noté de inmediato la tensión en el ambiente. —Hola, Cecy. ¿Todo bien? Lo miré fijamente. —Natacha vino a verme hoy. Alex sintió un nudo en el estómago. —¿Ah, sí? ¿Y qué te dijo? —Me contó sobre ustedes. Sobre su aventura. Alex sintió que el mundo se desmoronaba a su alrededor. —Cecy, yo... —No quiero escuchar excusas, Alex. Solo quiero saber por qué. Él bajó la mirada, incapaz de encontrar una respuesta que pudiera justificar sus acciones. —No sé qué decirte. Cometí un error. —Un error que decidiste ocultar. ¿Pensaste que no me daría cuenta? Alex suspiró. —Lo siento, Cecy. De verdad. —Lo siento no es suficiente, Alex. Necesito tiempo para pensar en todo esto. En los días siguientes, la relación entre Alex y yo se volvió tensa y distante. Yo evitaba a Alex en la oficina y en casa, sumida en mis propios pensamientos y emociones. Alex: Las mujeres siempre tan impredecibles, nunca pensé que Natacha iba ir directo a contarle todo a Cecy, si ella también tenia que perder, como mujer casada que es, me doy cuenta de que mi intento de controlar la situación ha fracasado estrepitosamente. No solo he perdido a Natacha y, lo que era peor, estaba perdiendo a Cecy. Me doy cuenta de que necesito hacer algo para reparar el daño, pero no sabía por dónde empezar. Sabía que las palabras no serían suficientes; necesitaba acciones que demostraran mi arrepentimiento y mi compromiso, así no sean reales, no me arrepiento de ninguno de los encuentros sexuales con Natacha, solo que por mi intento de alejar a Lucas de Cecy cometí un error, no pensé que Natacha iba a revelar todo. ¿ahora que carajos iba hacer? Cecy: Nunca pensé que Natacha seria la que me contara sus aventuras, siempre pensé que los iba a encontrar en sus andanzas o algún mensaje o algo parecido. Tengo un dolor horrible en el pecho, Alex se ve tan tranquilo, como si no fuera gran cosa, me recuerda tanto al Alex que conocí cuando llegue a esta oficina. El Ególatra narcisista de siempre, no se que hacer, y Lucas con sus insinuaciones cada vez más directas. ¿Y si le pago con la misma moneda?, que él sienta lo que yo estoy sintiendo, lo que yo he sentido todas estas semanas que sospechaba sus infidelidades, pero yo de idiota queriendo pensar que solo eran cosas mías. Entonces me decidí, voy a ver hasta donde puedo llegar con Lucas…
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