ENZO La celebración había terminado, la boda había sido todo un éxito y ahora solo nos quedaba sobrellevar la famosa “noche de bodas”, la que se supone debía de ser memorable como recién esposos. Y lo seria, de una manera poco convencional y que, si el resto de los seres humanos presentes en el espectáculo de hoy tuvieran conocimiento, claramente no lo creerían. Incluso yo no soy capaz de creer que pasare esta noche sin tener sexo. Algo que me apetece hacer con mi esposa pero que no conseguiré y está claro el porqué. Lo más probable es que si me acerco siquiera un poco a ella, me sacara los ojos. Ganas no le faltan. Suelto un suspiro ante aquel pensamiento. ¿Habré hecho bien? ¿Por qué una parte de mi se siente ligeramente arrepentido de haber tomado esta decisión? Si, la deseo p

