Kira Toda mi vida había sido una serie de decisiones tomadas por otros. Primero mis padres, luego el destino, y ahora, este hombre al que llamaban mi esposo. Lo había aceptado, por supuesto, porque no tenía más opciones y aunque quisiera que las cosas no fueran de la manera en que son actualmente, es lo que me estaba tocando vivir. No había lugar para el miedo ni el arrepentimiento, solo para la supervivencia y cuando lo miraba, me sentía atrapada en un juego que nunca elegí, que nunca quise jugar pero que de alguna manera, me estaba acostumbrando. Si, se que puede sonar bastante rato pero no sé, Enzo me parece un enigma y aunque muchas veces lo odio, otras tantas me parecen intrigante, hasta interesante podría decir. ¡Dios, ya estoy perdiendo la cabeza! Para Enzo era tan fácil

