Esteban

1284 Palabras
Transcurrieron cinco meses, en los que ambos disfrutaron en demasía la compañía mutua. Aranza seguía con sus viajes, y las semanas que se quedaba en casa, escribía de día y las noches las pasaba con él. Zack, en ocasiones la acompañaba a los viajes, pero en general, había dejado de lado las fiestas y reuniones sociales que regularmente tenía por medio de la empresa, para estar con ella. Zack llevaba de la mano a Aranza por todo el edificio de MacDowell Co, ganándose las miradas discretas de todos sus empleados. -Zack, pude haber esperado en el auto –Aranza le recriminó por lo bajo. -No te iba a dejar abandonada en el auto. Te prometo que atenderé a éste socio lo más rápido que pueda, no me pude negar, necesito recibirlo, vino de última hora y es un proyecto grande –Intentó justificarse. -Está bien, yo te escuché. Créeme, no me incomoda el que tengas que atenderlo, solo el entrar aquí –Terminó de decir justo cuando las puertas del elevador se abrieron, llegando al vestíbulo de la oficina de Zack. -Buen día Joven MacDowell –Sofía saludó como de costumbre a Zack; mientras Aranza sonrió a la señora que se encontraba detrás del escritorio. Una figura se levantó de los sillones de la sala de espera, acercándose para saludar. Aranza lo reconoció tan pronto lo vio. -Buen día Sofía -Zack respondió a su secretaria -… Landeros –Inmediatamente extendió su mano para saludar al joven que se aproximó a él. -MacDowell –El joven le estrechó la mano y después agregó –Aranza -Con una sonrisa traviesa se acercó a ella para darle un beso en la mejilla. -Esteban –Ella permaneció inmóvil ante el gesto, se sentía incómoda, pero no dejó su sonrisa. -¿Se conocen? –Zack preguntó atónito, porque él sabía que no existía ningún tipo de conexión entre ellos. -Sí, nos conocimos en Ciudad Lambda, unos… - Aranza hizo una pausa tratando de recordar cuánto tiempo había pasado, y aunque no le sucedía con frecuencia que la reconocieran por nombre, sabía que no podía permitir que se suscitara un malentendido con Zack en ese momento. -Seis meses –Esteban terminó la frase. Zack procesó la información y se percató de qué se trataba. Por un momento se molestó y mientras sus sentimientos iban invadiendo su cuerpo, Aranza lo sacó de sus pensamientos. -Me quedaré aquí con Sofía para que puedan tener libremente la reunión –Ella se dirigió a Zack, quien asintió. Pero la expresión de molestia, era más que notoria. -Vamos –Zack fijó su mirada en Esteban y lo guio hasta la oficina, cerrando la puerta una vez que entraron a la misma. Ambos se concentraron en los negocios, hablaron de las cláusulas y especificaciones del contrato, ya que trabajarían juntos en un nuevo proyecto en Ciudad Lambda. -Aprecio que me haya recibido, será un placer trabajar con usted –Esteban se levantó de la silla y le extendió su mano a Zack. -Es un buen proyecto, me alegra que podamos trabajar juntos –Zack se levantó y estrechó su mano. -Antes de retirarme, quiero compartirle que la Familia Marcel ha estado difundiendo comentarios negativos acerca de las relaciones comerciales que tuvo con usted. En lo personal no las creo, su empresa es de prestigio y mi familia conoce la trayectoria que tiene; sin embargo, es posible que se vea afectado en algún momento por las malas referencias, y como seremos socios al menos en éste proyecto, quería que fuera de su conocimiento –Esteban le reveló con honesta preocupación. -Le agradezco que me lo diga, ya había escuchado algo al respecto, pero ahora que lo menciona usted, es algo en lo que debo prestar atención –Zack aceptó sinceramente, con pleno conocimiento del por qué de los chismes y calumnias. Y con eso dieron por concluida la reunión. Aranza se sentó en la sala de espera, Sofía le ofreció algo de beber, e intercambiaron pequeñas conversaciones irrelevantes. Pasó poco más de una hora cuando Esteban salió de la oficina y caminó hacia la sala de espera, sentándose frente a Aranza. -¿Sabes lo difícil que es llegar a un hotel preguntando por una persona sólo por nombre y descripción física? –Esteban preguntó en tono divertido. -No, pero supongo que debiste haberte visto muy gracioso –Ella le respondió con burla. Esteban cambió su semblante y suspiró –¿Tienes una relación seria con él? –Cuando dijo la última palabra, movió su cabeza señalando la oficina donde se encontraba Zack. Aranza no tenía una respuesta para eso, ni ella misma lo sabía; pero no dudo en asentir con la cabeza. -Me hubiera encantado ser yo - Aranza le dio media sonrisa -Si no funciona con él, búscame – Agregó, para finalizar por tomarla de la mano, y depositar un beso en su dorso –Hasta luego Aranza –Se despidió de ella, posteriormente de Sofía y desapareció por las puertas del elevador. Zack había escuchado la pequeña conversación; al igual que Sofía, pero ella no hizo ninguna expresión y se mantuvo neutral ante la situación. A diferencia de Zack, que se había molestado, se quedó encerrado en su oficina, pensando. ¿Por qué le disgustaba la idea de que alguien de su pasado se apareciera, o que simplemente estuviera interesado en ella? La sensación de quererla solo para él lo inundó. ¿Estaba celoso? Desglosó sus sentimientos, uno a uno, y si todo lo que sentía por dentro era lo que llamaban amor, en definitiva él estaba enamorado de Aranza. Aranza sabía que algo le había molestado a Zack, pero nunca habían hablado realmente y de forma seria de sus sentimientos, seguían siendo esas almas libres, aún y cuando los últimos meses habían sido solo ellos dos. No podía asegurar si él se había enamorado de ella o sólo eran de esas parejas que estaban juntas solo por sexo. Lo cual no le molestaba para nada, ella había estado de acuerdo con eso y en el proceso se había enamorado de él, lo sabía. Así como sabía, que debía revelarle lo más pronto posible sus sentimientos, antes de que las cosas comenzaran a complicarse. Unos 15 minutos después, Zack salió de la oficina, aún con una expresión tensa e irritada. -¿Nos vamos? –Le dijo a Aranza, que se levantó en silencio del sillón, se despidió de Sofía y caminó delante de él hacia el elevador –Cualquier cosa me llamas Sofía –Y así se despidió de su secretaria. Todo el trayecto hacia el auto fue en silencio, pero antes de que pudiera encender el motor Aranza fue la primera en hablar. -Antes de conocerte tuve sexo con Esteban… -Fue directa y sin rodeos, pero Zack la interrumpió, mirándola directamente. -No tienes que darme explicaciones –Su tono de voz fue tranquilo, pero su expresión corporal reveló lo contrario. Zack apretó fuertemente el volante entre sus manos, cerró los ojos y suspiró profundamente, finalizando con la mirada fija de nuevo en Aranza –Ambos tenemos un pasado, es lógico pensar que eventualmente algo de eso nos alcanzara. Sé que ahora estamos juntos, y no hay nada que nos obligue. Ésta relación es por el simple placer de estar así: juntos, mi raciocinio lo sabe y me lo repito constantemente; pero en ocasiones no puedo evitar sentir celos Aranza –Se giró completamente en su asiento y tomó entre sus manos el rostro de ella –Estoy seguro de lo que siento por ti, te amo Aranza y deseo compartir mi vida contigo – Ella sonrió –Yo también te amo Zack –Y tras escuchar su confesión, la besó apasionadamente.
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