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924 Palabras
6 Con un último vistazo al rey dormido, Elara se dió la vuelta y salió de la cámara, dispuesta a enfrentar lo que sea. Y es que había cumplido con su parte de ser la niña sumisa que el lobo Rey pretendía, su loba estaba feliz pero ella intentó ignorar todo aquello,las cosas eran demasiado complicadas como para analizarlas ahora. De vuelta en la manada con el beta que la había esperado para volver juntos, el alpha Daniel los recibió con muestras de tranquilidad, desde su salida no habian ocurrido ataques y eso era señal de festejo. Elara se encontró recibida con mezclas de alivio y desconfianza por parte de la manada. En su cabeza sabía que había sacrificado su dignidad y su moral por el bien de su manada, pero ¿a qué costo? Se preguntaba si valdría la pena el precio que había pagado. A medida que pasaban los días, Elara luchaba por encontrar paz y redención en sus acciones. La mirada de desprecio en los ojos de algunos miembros de la manada la molestaban, pero también había aquellos que la miraban con gratitud y respeto por su valentía, después de todo estaba allí por ellos. Pero la sombra del Rey Zar seguía persiguiéndola, recordándole constantemente el precio que había pagado por la seguridad de los suyos. A pesar de sus esfuerzos por dejar atrás esa noche, sabía que nunca podría escapar completamente de sus consecuencias. Y así continuó su vida en la manada de su primo, luchando por encontrar redención en sus propios ojos y en los de aquellos a quienes había jurado proteger. Aunque había perdido una parte de sí misma en el proceso, seguía adelante con la esperanza de que algún día, encontraría la paz que tanto anhelaba. ∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆ "Entonces vas a contarme lo que sucedió?" Exclamó Daniel, mientras vigilaban las fronteras de las manada en una noche de luna presente. "Nada en especial" "Pasaste la noche Elara...¿Crees que soy tonto?" "Somos enemigos Daniel, eso nunca cambiará" aseguró Elara, mientras daba el aviso de un extraño avistamiento entre los árboles ,los demás lobos se adelantaron para averiguar. — Jamás olvidaré que su cobarde padre primero secuestró a mí madre. —Bueno claro eso fue terrible ....no es que defienda a Zar,, pero cuentan las malas lenguas que su padre lo torturó bastante en su niñez ,pero ya sabes que no podemos fiarnos de nada, Zar Stone no puede ser diferente de ningún Stone, está en su sangre. —De todos modos no creo que su padre haya sido tan duro con él. —Sabes... incluso dicen que su padre fue asesinado por alguien cercano. —Dijeron que se había enfrentado al Rey vampiro.—Elara paró de caminar para enfrentar a su primo. —Elara....nadie ha visto Jamás al líder de los vampiros....ni en los peores de nuestros momentos se ha mostrado ¿No te parece que es un historia inventada? Creada para proteger...a alguien? —YO...no lo sé...dices que Zar pudo.....digo era un adolescente...un lobo joven. —No digo nada....no lo sé...son solo conjeturas—Daniel levanta sus brazos alejándose. No pasan ni quince minutos cuando un aullido da la alerta. "Vampiros" es lo que piensan todos ∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆¶¶∆∆∆∆∆∆ Con paso sigiloso, Elara se acercó a Daniel, su primo y alfa de la manada, quien la esperaba con una expresión grave. Juntos, habían ideado una trampa ingeniosa para enfrentar a los vampiros que habían estado merodeando por la región, amenazando la paz de su territorio. Daniel, con su imponente presencia y mirada feroz, delineó el plan. Elara asintió con determinación, su instinto protector hacia su manada ardiendo en su pecho. La trampa consistía en una combinación de astucia, habilidades de combate y la adaptabilidad de su naturaleza lupina. Elara se deslizó entre las sombras, atrayendo la atención de los vampiros con su grácil movimiento. Mientras tanto, Daniel se camuflaba entre la maleza, esperando el momento oportuno para intervenir. La luna llena, testigo silencioso de su plan audaz, iluminaba el escenario con su pálida luz. Los vampiros, seres de la noche acostumbrados a acechar en la penumbra, cayeron en la trampa sin sospecharlo. Cuando se lanzaron hacia Elara con sus colmillos al descubierto, esta les condujo hábilmente hacia el área previamente preparada por Daniel. Allí, una serie de trampas ocultas se activaron, atrapando a los vampiros en un enredo de redes, momento que supieron aprovechar los lobos. La batalla estalló en un frenesí de garras y colmillos. Todos luchaban con ferocidad, su determinación inquebrantable mientras protegían a su manada de la amenaza vampírica. Los vampiros, atrapados en la trampa mortal, luchaban con fiereza desesperada por liberarse,no habían esperado tal recibimiento. Con cada movimiento coordinado, Elara , Daniel y los demás lobos lograban neutralizar a los vampiros uno por uno. Su estrategia era impecable, aprovechando al máximo sus habilidades naturales y su trabajo en equipo. La fuerza bruta de los vampiros pronto se vio superada por la astucia y la determinación de los lobos. Finalmente, la última amenaza fue eliminada, y la calma regresó al bosque una vez más. Elara y Daniel se enfrentaron el uno al otro, sus miradas reflejando el respeto y la admiración mutua. Habían demostrado que, incluso contra enemigos tan antiguos como los vampiros, la unidad y la estrategia podían prevalecer. —¡ funcionó!, las redes están por todas partes ,podrán servirnos en cualquier momento. —Te lo dije—Elara tomó las redes rotas y las reemplazó por nuevas—pero deberemos volvernos más ingeniosos ,eventualmente aprenderán de memoria nuestro truquito.
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