Tras haber conversado con el señor Hernández dueño del edificio en venta, no quedaba más que ingresar y cerciorarse que todo estuviese de la mejor forma posible para quedar satisfecha con el lugar, que de momento no sería más que un laboratorio de cosméticos y salón de operaciones para rejuvenecimiento facial.
Tras haber estudiado todo lo relacionado con esencias naturales y cirugía estética, Zafiro estaba más que decidida a dejar por un lado los negocios heredados por sus padres y dedicarse exclusivamente en convertirse en la mujer más exitosa del mundo de la belleza.
En primera instancia deseaba que su marca fuese completamente reconocida por todos los entes y estándares de belleza internacionales, comenzando con ofrecer su producto localmente a las actrices y modelos que estuvieran dispuestas a realizarse cambios físicos en sus rostros y probar sus fórmulas para el rejuvenecimiento corporal, ofreciendo de momento precios accesibles pero de muy buenas materias primas.
Su ambición por el mundo de la belleza, comenzó principalmente por ella, al sentir que su belleza no sería eterna; debido a ese pensamiento y miedo por dentro es que comenzó a estudiar todo lo relacionado con la química aprovechando a su vez el beneficio de las esencias naturales.
Con las fórmulas que ella misma formulo en su pequeño laboratorio de su mansión, es que estaba más que segura que todo lo que emprendiera le saldría de maravilla.
Mientras tanto, su principal objetivo era remodelar en su totalidad el lugar que estaba destinado en primera instancia en convertirse en el centro de belleza más grande de Harlem y posiblemente de Europa en algunos años, teniendo en consideración que no sería precisamente Zafiro la que estaría a cargo de todo, pero ese era un tema que de apoco tendría que ir solucionando.
Antes de llegar al tercer piso y quinta habitación del lugar, un extraño y nuevo sentimiento estaba en su cuerpo, como si se tratase de una loba en caza, sintió desde la entrada al edificio el olor a la sangre y carne de la persona que la esperaba.
Logro identificar solo con el olor que le llego a su cerebro, ¡La edad y forma física de la persona! Por lo que de inmediato todo deseo por “Poseerla” quedo esfumado.
La naturaleza de la Loba Azul Plateada era muy excéntrica, olfateaba principalmente sangre y piel fresca y joven, no importando si fuese mujer u Hombre; pero lo que si era muy importante era que fuese joven y no mayores de 28 años para sentirse saciada de esa sed de sangre y piel joven por la belleza que siempre quería dar a demostrar.
¡Se podría llegar a decir que el espíritu de la Loba azul plateada había encajado perfectamente con Zafiro! Debido a que las dos tenían como principal pensamiento la eterna juventud y deseo por sentirse y verse perfectas ¡Siempre!
Zafiro no era en lo absoluto racista o discriminativa, sin embargo le atraían por naturaleza las personas con piel blanca o de piel morena clara, así como la característica forma del rostro el cual debía ser simétricamente triangular.
Definiendo de alguna manera al hombre con el que ¡En algún momento ella quisiera salir o forma una relación estable! Que de momento no poseía una y desde su primer noviazgo no había vuelto a entablar una relación de pareja.
Al llegar al lugar donde la esperaba el señor Hernández, se saludaron cordialmente, dejando de un lado la timidez para negociar.
La primera oferta no se hizo esperar, con tenacidad y temple fue directo al grano la señorita Zafiro, que estaba más que ansiosa por ser la nueva dueña del lugar en el que se encontraba.
— ¡Señor Hernández! Mi oferta está escrita en ese cheque, espero que sea más que suficiente porque vengo decidida a quedarme con este lugar, por lo que no estoy escatimando esfuerzo alguno—
El Señor Hernández vio el cheque sobre la mesa de negociación, llamando poderosamente la atención que estaba un 5 por ciento por encima del valor original de la propiedad, a lo que respondió de inmediato.
— ¿Pero señorita, el precio está por encima del valor original? Lo que estaba esperando es que usted me ofreciera un poco menos del valor, por lo que le aceptare solo lo del valor original y de ese valor tomare en cuenta los gastos a realizar para los trámites pertinentes—
Zafiro, con su personalidad arrogante pero para nada discriminatoria le respondió.
— ¡No señor! Permítame decirle que estuve cotizando otras propiedades en el sector ¡Incluso algunas de ellas más pequeñas! Considere entonces que el precio era justo, por lo que tome el sobrante como porcentaje de ganancia, ¿Sino de que sirve los negocios si no se le va ganar nada a lo que se vende? Así que si a usted le parece bien el monto, entonces no perdamos más el tiempo y firmemos las escrituras para que este edificio quede de inmediato a mi nombre—
No siendo más en la conversación, procedieron a firmar los documentos para que fuesen validados más tarde por algún notario de la ciudad y de esa forma la propiedad fuese legítimamente de Zafiro.
El espíritu de la Loba Azul Plateada estaba más que ansiosa por querer liberarse de nuevo en el exterior de Zafiro ¡Sin embargo! Zafiro estaba tratando la manera de controlarse, bebiendo un sorbo del agua de esencias tranquilizantes que llevaba consigo, logro calmar un tanto esa ansiedad que sentía al momento de haber visto retirarse al señor Hernández del lugar y haber visto pasar desde el tercer piso por la ventana a una joven de piel blanca que “Muy probablemente no superaba los 20 años”
Zafiro sabía en su interior, que definitivamente algo no estaba bien, no comprendía en su totalidad el hecho que ese espíritu estaba alterando su personalidad y escalofriante deseo por atacar sin razón o causa aparente a personas con esas características en especial.
¡Algo que noto muy rápido! Fue el hecho que su piel se sentía un tanto más tersa y delicada, después de haber cometido el crimen en su mansión en contra de Linda la mucama.
A pesar que veía un cambio en su piel de un momento a otro, no supo explicarse con certeza lo ocurrido, por lo que de alguna manera tendría que controlar sus instintos tratando la manera de encontrar un balance entre su conciencia y el espíritu de la Loba, que amenazaba con apoderarse de su mente y controlar todo aquello que Zafiro acostumbraba a realizar en su día a día.
En ese mismo instante que vio por la ventana, logro ver el reflejo de la Loba Azul Plateada en el vidrio de la ventana, algo que la asusto y la hizo retroceder de la ventana de inmediato, ese reflejo le hizo entrar en razón que era ¡La misma imagen que vio en Canadá durante su viaje! Por lo que debía de confirmar lo que vio en el reflejo de la ventana y de esa forma comprender ¿Por qué era que sentía esa sensación? que alguien más estaba por dentro de ella queriéndose apoderar de sus instintos y deseos.
Era una transición sin lugar a dudas, pero en ese instante se quedó paralizada al ver de frente su reflejo interior en el vidrio de la ventana de su nuevo edificio.