MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. CAPÍTULO 47 Se supone que debería ser el día más feliz de nuestras vidas porque culminamos una meta más, aunque era un logro que estábamos cumpliendo juntos nos invadía una tristeza muy grande al saber que después empezaba la cuenta regresiva para separarnos. La ceremonia era a las seis de la tarde, luego la recepción que era en un salón de eventos adecuado para la ocasión. La fiesta era para todos los alumnos, padres y profesores. Estaba sentada frente al espejo recordando lo que dijo Álex, solo por esa vez olvidáramos todo y nos enfocáramos en disfrutar y ser felices. Eso haré, disfrutaré de esta noche al máximo. Me puse mi vestido n***o de dos piezas, me quedaba perfecto, maquillé mis ojos y mis labios, organicé mi cabello y me puse unos tacones alt

