MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. CAPÍTULO 41 NARRA ÁLEX … Estaba en mi habitación escuchando los gritos de Paola, me sentía mal, imaginé que era muy grave para ponerla así de esa manera. Odiaba verla llorar, me dolía. Escuché los gritos angustiados de Estefanía. —¡ÁLEX! Juro que la piel se me heló, bajé corriendo al igual que mi padre, Estefanía no podía ni hablar, papá la abrazó tratando de calmarla. —¿No lo tomó bien, verdad? —¡ÁLEX! — Negó, me tomó de la mano, sentí su angustia —,ve tras Paola, tengo miedo que cometa una tontería, ayúdame por favor. Perdió la fuerza de las piernas mi papá y yo la sujetamos. —Tranquila, te juro que no dejaré que nada le pase. Salí lo más rápido que pude tratando de alcanzarla. Llegué al parque, la busqué con la mirada hasta que la vi, estaba sentad

