MI ESTÚPIDO HERMANASTRO. CAPÍTULO 42. NARRA ÁLEX… Estaba saliendo del garaje cuando escuché unos gritos desgarradores de Paola, sentí escalofríos, salí corriendo al tiempo que mi Papá y Estefanía. —¿Dios qué pasa, hija? —preguntó Estefanía. —¿Qué pasó? —inquirió papá. Paola estaba de rodillas en el suelo al lado de una caja de regalo, estaba gritando, podía ver su angustia y el pánico en sus ojos, sin pensarlo corrí y la abracé. —¿Qué pasa? —susurré. Hundió su cabeza en mi pecho, no podía hablar, estaba helada y su cuerpo temblaba, miré el contenido de la caja, rayos, maldición, eso no podía ser real, sin pensarlo la tomé en brazos y la cargué, su pequeño cuerpo se desvaneció en mis brazos. La expresión de angustia en los rostros de nuestros padres era evidente, la impresión fu

